Ante la circulación de rumores, expertos aclaran que no hay aeronaves capaces de desactivar tormentas. Sí existen equipos destinados a estudiar fenómenos climáticos o a realizar intervenciones mínimas en nubes, pero ninguno puede impedir lluvias
18:50 | Domingo 30 de Noviembre de 2025 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Ante la circulación de rumores, expertos aclaran que no hay aeronaves capaces de desactivar tormentas. Sí existen equipos destinados a estudiar fenómenos climáticos o a realizar intervenciones mínimas en nubes, pero ninguno puede impedir lluvias o granizo.
Se confirmó que los llamados “aviones rompe tormentas” no tienen fundamento científico y que su existencia no está respaldada por ninguna institución oficial. Estas versiones suelen expandirse en redes sociales cada vez que se registran fuertes tormentas o cambios bruscos en el clima.
✔ Qué tecnologías sí existen
Aunque no haya aviones capaces de detener una tormenta, sí se utilizan aeronaves con otras finalidades:
1. Aeronaves de siembra de nubes
Liberan partículas como yoduro de plata o sales para favorecer la formación de lluvia o reducir el impacto del granizo.
Su alcance es limitado y los resultados siempre dependen de las condiciones atmosféricas del momento.
2. Aviones destinados a investigaciones climáticas
Son los conocidos cazatormentas, cuyo objetivo es recopilar información desde el interior de una tormenta.
Permiten medir vientos, presión, humedad y estructura del sistema, sin intervenir en su desarrollo.
❌ Qué no existe realmente
Especialistas remarcan que no hay evidencia de:
Aviones que puedan desactivar o neutralizar una tormenta.
Sistemas que corten frentes fríos o impidan lluvias intensas.
Tecnología capaz de operar cambios drásticos en fenómenos climáticos de gran escala.
📌 Balance final
Los rumores sobre “aviones rompe tormentas” forman parte de una creencia extendida pero infundada.
Ninguna aeronave puede detener o desarmar una tormenta.
Solo existen aviones dedicados al estudio del clima o a intervenciones puntuales en nubes, sin capacidad para alterar el desarrollo natural de los sistemas meteorológicos.