Nacionales

Cómo pasó Argentina de tener una de las naftas más baratas de la región a estar entre las más caras

Tras los aumentos recientes, el litro ya cuesta US$ 1,3, cuando hace dos semanas salía US$ 1,1.En qué lugar del ranking de América del Sur se ubica el país y cómo evolucionaron los precios en los últimos años. Los factores que influyen.

Lunes 23 de Marzo de 2026

333392_1774275908.jpg

11:20 | Lunes 23 de Marzo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Durante años, la Argentina fue uno de los países con la nafta más barata de América del Sur. Pero, en poco tiempo, la situación se revirtió y ahora quedó entre los países con los combustibles más caros de la región.

Con la nafta subsidiada y los precios atrasados, el litro costaba alrededor de 60 centavos de dólar en enero de 2021, según la serie histórica que elaboró la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha) para realizar un seguimiento mensual.

Desde que asumió el gobierno de Javier Milei y se desreguló el mercado, se dio una tendencia alcista en la evolución, en la que el litro pasó de un equivalente a 70 centavos de dólar en diciembre de 2023 a un dólar en marzo de 2025.

Cuando empezaron los ataques de los Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero, el precio promedio de la nafta había subido hasta el equivalente a 1,1 dólar. Ahora, en tres semanas, pasó a US$ 1,3, según los datos de la plataforma internacional GlobalPetrolPrices, y acumula una alza de más de 10%.

Tras esa suba reciente, la Argentina pasó a ocupar el tercer puesto en el ranking de los combustibles más caros de 10 países de América del Sur. Al podio está Uruguay, con US$ 1,89 por litro; seguida de Perú, con US$ 1,53. Cierra el top-3 la Argentina, con US$ 1,34.

En el medio de la tabla, en cuarto puesto se ubica Chile, con US$ 1,33. Les siguen Brasil, con US$ 1,22; y Colombia, con US$ 1,07. Completan el listado Bolivia, con US$ 1, seguido por Ecuador, con US$ 0,72; y Venezuela, con US$ 0,03, valor altamente influenciado por los subsidios estatales.

Según los especialistas, en lo que va de marzo, el precio del petróleo se disparó 30% en el indicador Brent en Europa, que se usa de referencia para determinar los valores locales. El viernes rozó los US$ 110 y cerró a casi US$ 107.

Pero en la Argentina, pese a que trepó en el ranking de los más caros de la región, los precios en las estaciones de servicio subieron por debajo de la cotización internacional del crudo: 12% la súper y 7% la premium. ,

Por ese motivo, dentro del sector de downstream de las petroleras (refinación y venta de combustible) coinciden en que, de mantenerse la cotización del crudo al alza, los precios deberían aumentar más.

Hasta ahora, no hubo un traslado total y las más perjudicadas de esa decisión son las empresas comercializadoras y refinadoras no integradas, a las que les bajaron los márgenes de rentabilidad. Buscan evitar pérdidas de clientes hacia la competencia tras la caída de la demanda.

Aumentaron 12% la súper y 7% la premium. Foto: Guillermo Rodríguez Adami Aumentaron 12% la súper y 7% la premium. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

Según la Secretaría de Energía, luego de meses de caída de ventas, en enero subió apenas 0,1% interanual el volumen comercializado: alcanzó los 1.423.721 metros cúbicos, de los cuales 59% correspondió a naftas y 41% a gasoil. El consumo fue desigual según el combustible y la jurisdicción.

Encarecimiento de la nafta en la Argentina

Además de la guerra en Medio Oriente, el cambio en los precios responde a la combinación de varias correcciones en los surtidores.

Uno de los principales factores es el fin del atraso de los precios locales, que durante años estuvieron artificialmente bajos en dólares, lo que generaba una referencia engañosa: la nafta era barata, pero a costa de distorsiones.

Con la devaluación de fines de 2023 y el reacomodamiento del tipo de cambio, los precios comenzaron a sincerarse y, medidos en dólares, la Argentina dejó de ubicarse entre los países más baratos de la región para posicionarse en el medio de la tabla. Así, el litro se fue acercando a los niveles internacionales, en torno a US$ 1.

En ese sentido, el Gobierno avanzó con la idea de llevar los precios hacia una lógica de paridad de importación, lo que en el sector se conoce como import parity. Implica que el valor local tiende a equipararse con el costo de importación.

Con el cambio de gobierno, los precios comenzaron a sincerarse. Foto: Guillermo Rodríguez Adami Con el cambio de gobierno, los precios comenzaron a sincerarse. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

A ello se sumó la actualización de impuestos nacionales que habían permanecido congelados, como los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono. Justo a comienzos de la guerra, a principios de marzo, las petroleras trasladaron al precio final que pagan los consumidores la actualización que dispuso el Gobierno. Por caso, YPF aplicó una suba de 1,1%.

A su vez, otro factor clave fue el cambio en la dinámica de los aumentos. Las petroleras ya no están obligadas a informar públicamente los incrementos y pasaron de aplicar subas más espaciadas a implementar micro ajustes más frecuentes, en línea con la cotización del dólar, la inflación, la actualización impositiva y los costos logísticos.

Esa es la estrategia que también adoptaron en los últimos días, con subas graduales para evitar cimbronazos, como adelantó el CEO de YPF, Horacio Marín, y para que no se dispare la inflación de marzo. No obstante, analistas privados anticiparon que el dato rondará entre 2,9% y 3%, similar a los de enero y febrero. Y algunas consultoras ya arriesgan 3,5%.

 

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA