En diálogo con Fénix, la economista analizó el presente económico del país, advirtió sobre el endeudamiento de las familias y planteó la necesidad de generar producción y empleo genuino.
19:10 | Miércoles 10 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, la docente de Economía de la Universidad Nacional de Córdoba, Gabriela Romer, analizó el contexto económico actual en Argentina y señaló que, si bien hay avances en algunos indicadores, persisten fuertes dificultades en la vida cotidiana de la población.
En ese sentido, explicó que muchas familias enfrentan problemas para cumplir con sus obligaciones financieras. “Los bancos y tarjetas están refinanciando deudas, pero con tasas muy altas, lo que termina agravando la situación”, sostuvo. Además, comparó esta práctica con lo que ocurre a nivel macroeconómico: “Es como el Gobierno, que toma nueva deuda para pagar la anterior”.
Romer destacó como un aspecto positivo la desaceleración de la inflación, aunque advirtió que esto no se traduce automáticamente en una mejora económica general. “Bajar la inflación es algo buenísimo, pero todavía no vemos una reactivación real en la producción ni en el empleo”, afirmó.
Asimismo, planteó que algunas políticas orientadas a atraer inversiones pueden tener costos a largo plazo. “A veces se prioriza el ingreso inmediato de dinero sin evaluar el impacto ambiental, laboral o el beneficio real para las provincias”, indicó, en referencia a la actividad minera.
Consultada sobre la situación particular de La Rioja, la economista consideró que es clave diversificar la matriz productiva. “Hay que apostar a productos con demanda internacional, como frutos secos o fibras textiles, pero eso requiere planificación, inversión y políticas sostenidas en el tiempo”, explicó.
En esa línea, remarcó la importancia de pensar estrategias a mediano y largo plazo. “No son soluciones inmediatas, pero en cinco años se podrían ver resultados si se trabaja con seriedad”, señaló.
Finalmente, también se refirió a un cambio en la percepción social respecto al gasto público. “La idea de no gastar más de lo que se tiene está más presente en la sociedad, pero muchas veces entra en contradicción con las demandas que se le hacen al Estado”, concluyó.