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Muro con México: para construirlo la Casa Blanca analiza sacarle la ayuda a las zonas afectadas por desastres

Podría reasignar US$ 13.900 millones destinados a reparar daños provocados por incendios y huracanes.

Viernes 11 de Enero de 2019

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El presidente Donald Trump viajó a la frontera el jueves para advertir sobre el crimen y el caos que predominan en las zonas limítrofes, mientras funcionarios de la Casa Blanca consideraban retirar las ayudas financieras a Puerto Rico, Florida, Texas y California, estados azotados por el fuego y las tormentas, con el propósito de construir un muro fronterizo, tal vez bajo la declaración de un estado de emergencia.

Dando señales de creciente intranquilidad por el cierre parcial de la administración, algunos senadores republicanos se salieron del libreto para negociar un acuerdo que reabriera la administración,mientras el Congreso trabajaba en pos de un consenso mayor para bloquear los fondos para la construcción del muro que impediría el acceso a inmigrantes indocumentados y otros inmigrantes.

Pero antes de que estas negociaciones pudieran cobrar fuerza, fracasaron. El vicepresidente Mike Pence y otros miembros del equipo de Trump sugirieron, en privado, que el presidente no apoyaría ese acuerdo.

“La verdad es que fracasó”, dijo el senador Lindsey Graham, republicano de Carolina del Sur, que se encontraba entre los republicanos que buscaban llegar a un acuerdo.

“Es hora de que el presidente Trump use sus poderes de emergencia para financiar la construcción de un muro fronterizo”, dijo más tarde en una breve declaración. Añadió: “Espero que funcione”.

La administración parecía estar buscando exactamente una solución como esa: usar poderes extraordinarios para rodear al Congreso y conseguir financiar el muro. Entre las distintas opciones, la Casa Blanca ha indicado al Cuerpo de Ingenieros del Ejército que determine si puede reasignar 13.900 millones de dólares para la construcción del muro, a partir de fondos originalmente destinados a la reparación de daños provocados por los devastadores incendios y huracanes recientes, según informaron funcionarios del Congreso y del Departamento de Defensa con conocimiento del asunto que pidieron preservar el anonimato.

Entre los funcionarios de la administración se está discutiendo si es posible hacer un movimiento semejante sin que el presidente declare el estado de emergencia nacional, acción que la oficina de asesoramiento legal de la Casa Blanca ha considerado.

Pero los asesores de Trump, incluyendo a su yerno y asesor ejecutivo Jared Kushner, le han insistido que pruebe otras perspectivas antes de declarar el estado de emergencia nacional. El papel de Kushner fue reportado por primera vez por The Wall Street Journal.

Los asesores legales le han advertido sobre el espectro de posibilidades negativas, particularmente el riesgo de perder en instancias judiciales, según informaron personas familiarizadas con las discusiones.

También han sugerido que Trump le estaría dando a un Congreso disfuncional la oportunidad de no cumplir con sus responsabilidades, si es que hace un movimiento muy agresivo. Y algunos de sus asesores más conservadores han señalado que declarar el estado de emergencia es un exceso gubernamental antitético respecto de los principios conservadores.

 

Empleados estatales y contratistas protestan por el cierre parcial del gobierno en Washington./ Leigh Vogel/ The New York Times

Cuando el cierre de la administración se acercaba al día 21 —el segundo más largo de la historia— Trump hizo una visita al establecimiento fronterizo de McAllen, Texas, para culpar a los demócratas de la duración de ese cierre administrativo, acusándolos de que su oposición al muro era la causa de delincuencia y violencia brutales.

“Tendrán delincuencia en Iowa, tendrán delincuencia en Nuevo Hampshire, tendrán delincuencia en Nueva York”, sin un muro, advirtió.

“Podríamos evitar ese frío”, añadió.

A su vez, Trump repitió su reclamo al Congreso por el apoyo financiero necesario, diciendo al mismo tiempo que México de algún modo proveería fondos para la construcción del muro de manera indirecta, una contradicción respecto de lo que dijo en diciembre cuando escribió en twitter: “Muchas veces dije que México iba a pagar de una manera u otra la construcción del muro”.

“No dije que me iban a hacer un cheque de 10.000 millones o 20.000 millones de dólares”, dijo Trump el jueves. “Si el Congreso aprueba este proyecto de ley, ellos pagarán varias veces por la construcción del muro, a eso me refiero”.

Se trató de una de las declaraciones más desconcertantes, lo cual vuelve más notorio el modo contradictorio en el que Trump intenta forzar a los demócratas a que se rindan. Trump volvió a amenazar con la declaración de estado de emergencia nacional para la construcción del muro sin la aprobación del Congreso.

“Podríamos declarar el estado de emergencia”, dijo Trump. “No deberíamos tener que llegar a ese punto”.

Más tarde, ubicado cerca del Río Grande, con vehículos militares y agentes fronterizos de fondo, dijo que consideraría un acuerdo que permita mantener su estatus legal a los inmigrantes indocumentados llegados a los Estados Unidos cuando eran niños, conocidos como “Dreamers” (soñadores), situación que había cambiado cuando terminó el programa que los había protegido durante la administración Obama.

“Me gustaría desarrollar un modo mucho más amplio de la inmigración”, dijo Trump. “Podríamos ayudar a los Dreamers”.

Apenas unas horas antes, Pence había rechazado un acuerdo semejante, diciendo que el presidente quería esperar a que la Corte Suprema se expidiera sobre si el programa Deferred Action for Childhood Arrivals (Acción diferida para los inmigrantes que llegaron siendo menores) era constitucional. “Sin muro no hay acuerdo”, declaró Pence en una conferencia de prensa en Capitol Hill. “Vamos a mantenernos fuertes, a mantenernos firmes”.

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