Internacionales

La Unión Europea le ratifica a Londres que el acuerdo del Brexit no se toca

El bloque dejó en claro que la renuncia de la premier británica Theresa May no cambia los términos de lo acordado.

Viernes 24 de Mayo de 2019

135794_1558749500.jpg

Las lágrimas de Theresa May no conmovieron a nadie en Bruselas. La esperada dimisión de la premier británica no cambiará los planes europeos ni el acuerdo que está sobre la mesa desde finales del año pasado.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo ayer a través de una portavoz la británica era “una mujer muy valiente por la que tengo mucho respeto”.

El mandato de Juncker acaba el próximo 31 de octubre, el mismo día en que se fijó la fecha del ‘Brexit’. Juncker dijo ayer que tratará al próximo primer ministro británico con el mismo respeto que trató a May pero que la posición europea no va a cambiar.

El acuerdo está sobre la mesa. Europa seguirá esperando a que Londres lo ratifique.

Las reacciones europeas fueron todas en la misma línea. Un portavoz de Angela Merkel dijo que la alemana veía “con respeto” la salida de May pero que las repercusiones dependerán de lo que pase a partir de ahora en Londres. De quién ocupe Downing Street. “Un Brexit sin acuerdo”, dijo ese portavoz, “no puede ser del interés de nadie”.

Un comunicado del Elíseo, la sede de la presidencia francesa, pedía a Londres que se aclare lo antes posible. El holandés Mark Rutte, tal vez el hombre más afín a May entre los otros 27 jefes de gobierno europeos, repitió el mantra europeo: “el acuerdo alcanzado entre la UE y el Reino Unido para un Brexit ordenado sigue sobre la mesa”. En holandés antiguo: no hay nada más que negociar sea quien sea el futuro primer ministro.

Algunos gobiernos fueron más claros. Tal vez más sinceros. La portavoz del gobierno español, Isabel Celaá, dijo que “en estas circunstancias un Brexit duro parece una realidad casi imposible de parar”. Celaá añadió que los gobiernos europeos esperan ahora “un nuevo líder conservador duro, un ‘Brexit’ duro y un tiempo duro”.

Un diplomático del bloque recordaba ayer a Clarín que el Brexit ya se cargó dos primeros ministros británicos (David Cameron y Theresa May) “y en estas elecciones europeas puede cargarse el Partido Conservador”. Tres años después del referéndum, el Reino Unido sigue siendo miembro de pleno derecho de la UE pero es tratado como un paria político”.

Los gobiernos y las instituciones europeas no se hacen ilusiones. Con la dimisión de May pierden a una mujer que se equivocó varias veces pero a la que consideraban una persona seria. May había sido durante seis años ministra de Interior antes de ser nombrada primera ministra. Como tal, conocía las instituciones de la UE y tenía muchos contactos en los gobiernos del bloque.

Pero en Bruselas recuerdan los errores de May, como el arrancar una negociación con unas líneas rojas muy duras (salida del mercado común y de la unión aduanera) sin haber conseguido primero un consenso en Londres. O aceptar fórmulas de acuerdo en Bruselas para volver pidiendo renegociaciones cada vez que se las rechazaban en Londres.

Detrás de May vendrá un primer ministro, posiblemente Boris Johnson, mucho más difícil de manejar, un eurófobo (algunos diplomáticos lo tratan de “energúmeno”) que podría llevar a su país a una salida sin acuerdos. Johnson ya dijo ayer que no pedirá prórrogas y que su país saldrá de la UE el 31 de octubre “con o sin acuerdo”.

Esa decisión será de Londres pero Bruselas confirma que no piensa abrir de nuevo el acuerdo. En la Comisión Europea piensan que “sería muy estúpido haber rechazado ceder ante May para ahora abrir la puerta a Boris Johnson”, a quien no consideran de fiar.

Los gobiernos del bloque consideraban que toda la estrategia de May estaba destinada al fracaso, pero políticamente respetaban su labor por el acuerdo. Si el sustituto es Boris, los europeos se encontrarán con alguien a quien consideran un populista mentiroso. 

El canciller francés Jean-Marc Ayrault llegó a decir que Johnson era simplemente un mentiroso y su homólogo alemán que le resultaba insoportable reunirse con el británico.

Los dirigentes europeos discutirán sobre el nuevo escenario en Londres en una cumbre extraordinaria que se celebrará en Bruselas el próximo martes y que ya estaba prevista para, con los resultados de las elecciones europeas sobre la mesa, empezar a discutir sobre los nombramientos de los altos cargos del bloque.

Este viernes también se supo que el número de ciudadanos de la UE que reside en el Reino Unido ha disminuido por primera vez desde hace 15 años, cuando empezaron los registros.

El Reino Unido del Brexit, destino preferente durante años, sobre todo para jóvenes del sur y el este de Europa, se convirtió en un país antipático.

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA