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Empresarios argentinos, en alerta por los nuevos aranceles de Trump al acero y al aluminio

El ministro Sica se mostró sorprendido y adelantó que dialogará con funcionarios estadounidenses. Madanes Quintanilla, de Aluar, responsabilizó al Gobierno por no blindarse ante la guerra comercial.

Lunes 02 de Diciembre de 2019

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El ministro de Producción, Dante Sica, manifestó sorpresa ante la decisión del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de establecer aranceles para el acero y el aluminio de origen argentino. Del otro lado, el presidente de Aluar, una de las empresas más afectadas por la medida, responsabilizó al Gobierno por no haberse anticipado a una iniciativa que, dijo, no sorprende en el contexto de guerra comerical.

Este lunes por la mañana, Trump afirmó vía Twitter que implementaría aranceles al acero y al aluminio de la Argentina y Brasil, países que, sostuvo, se vieron beneficiados por la devaluación sus monedas contra el dólar.

"Brasil y la Argentina han estado presidiendo devaluaciones masivas de sus monedas. Eso no es bueno para nuestros agricultores. Por lo tanto, con efecto inmediato, restauraré los aranceles al acero y al aluminio que es enviado a los Estados Unidos desde esos países", tuiteó el Trump.

Consultado por Reuters, el ministro de Producción manifestó su sorpresa. "No hubo ninguna señal de que iba a haber un cambio en las condiciones comerciales", dijo Sica, y agregó que pidió dialogar con el secretario de Comercio de la administración Trump, Wilbur Ross.

Según estimaciones oficiales, los aranceles del 25% (acero) y del 10% (aluminio) operarán sobre exportaciones a los Estados Unidos del orden de lo 700 millones de dólares.

La visión empresaria

Aluar es, quizás, la principal perjudicada por la medida. La única fabricante de aluminio del país exporta cerca del 40% de su producción a Estados Unidos, por un valor aproximado de U$S500 millones al año. La acción de la compañía caía más de 10% en la Bolsa porteña este lunes.

El presidente de Aluar, Javier Madanes Quintanilla, endilgó responsabilidades al Gobierno por la falta de previsión. "Sorprendido no estoy. Estamos en una guerra comercial en el mundo; es como que me digan que Estados Unidos se sorprendió cuando atacaron Pearl Harbor", dijo.

Trump impuso aranceles a la importación de acero y aluminio a comienzos de marzo de 2018, en los albores de la guerra comercial con China, que parecía el principal destinatario de la medida. A los pocos días, exceptuó de las tarifas a la Argentina, Brasil, México, Canadá, Australia y Corea del Sur. Luego, en mayo, hizo extensiva la exención para los envíos argentinos, sin plazo.

Para Madanes, "se logró ganar tiempo, entrar en una lista de países que no iban a ser castigados, pero no se logró una solución más extendida". Y agregó: "Era difícil lograrlo, pero tenés la obligación, en la geopolítica mundial de hoy, de estar mirando qué sectores pueden verse afectados y, en función de eso, darles el tratamiento correspondiente".

El empresario recordó que Macri reimplantó las retenciones a las exportaciones y frenó reintegros. "En el supuesto plan económico que se lanzó en septiembre de 2018, a varios sectores se les quitó totalmente los reintegros a la exportación. Se decidió que tenían que exportar impuestos, y se fijaron retenciones", afirmó. "Los agricultores americanos, supongo, no quieren pagar los impuestos que vienen de otros lugares; no lo hemos entendido y, mientras no lo hagamos, tendremos problemas con el acero, el aluminio, el biocombustible y otras cosas, porque estamos desenfocados respecto de cómo se maneja la política a nivel internacional", agregó.

El biodiésel era la principal exportación de la Argentina a Estados Unidos hasta que la administración Trump le impuso barreras antidumping. Los aranceles, superiores al 50%, tornaron inviables las ventas del biocombustible. Biodiésel, acero y aluminio eran, hasta el año pasado, los principales envíos a ese país.

Fuentes de Acindar, la acerera controlada por el grupo ArcelorMittal, indicaron que, para la compañía, "la medida no tiene impacto", porque exporta una pequeña cuota a ese mercado, de 1100 toneladas. "Todo depende de si la Argentina mantiene la competitividad y de si encuentra un nicho de mercado donde colocar la producción. De todas formas, nunca mayores restricciones para exportar son buenas noticias para las empresas argentinas, sobre todo teniendo en cuenta la situación por la atraviesa el mercado interno", indicaron en esa firma.

Otra compañía con producción local afectada es Ternium, la pata acerera del grupo Techint. La multinacional preparaba un comunicado conjunto con la Cámara Argentina del Acero, que preside el ejecutivo de la firma Martín Berardi.

Semanas atrás, en el congreso anual de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Paolo Rocca, CEO de Techint, advirtió sobre el creciente proteccionismo y la necesidad de adecuar políticas regionales a la nueva realidad. "Estados Unidos ha empezado a frenar el acceso de acero chino a Estados Unidos, después del acero mundial, aplicando políticas antidumping, y ha empezado a redefinir las reglas del juego”, dijo Rocca. "Nuestra industria prospera cuando toda la cadena de valor crece y tiene contenido local”, agregó.

La respuesta de Bolsonaro

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, también manifestó sorpresa por la decisión de Trump y adelantó que llamará a su par estadounidense. "Voy a conversar con él para que no nos penalice con una sobretasa en el precio del aluminio", dijo en una entrevista radial. "Nuestra economía viene básicamente de las materias primas. Espero que entienda, que no nos penalice en lo que respecta a eso y tengo casi la certeza de que nos va a atender"

Bolsonaro anudó su política exterior a la de los Estados Unidos. Semanas atrás, autorizó importaciones de hasta 750.000 toneladas de trigo sin arancel en un gesto de claro alineamiento pero también de mensaje hacia la Argentina, principal proveedor del cereal.

Fuente: TN

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