Internacionales

Elecciones en el Reino Unido: el Partido Conservador obtendría una mayoría absoluta que concretaría el Brexit en enero de 2020

Según los bocas de urna, el partido liderado por el primer ministro Boris Johnson lograría 368 escaños, mientras que el partido laborista obtendría 191

Jueves 12 de Diciembre de 2019

153038_1576194551.jpg

El partido conservador habría obtenido una mayoría absoluta en las elecciones, lo que le permitiría al primer ministro Boris Johnson cumplir con su promesa de llevar a cabo el Brexit y remover al Reino Unido de la Unión Europea en enero de 2020.

De confirmarse los pronósticos de los bocas de urna -realizado por la consultora Ipsos/MORI, cuyo método ha probado ser preciso en elecciones pasadas- los conservadores obtendrán 368 escaños sobre un total de 650.

Esta cifra representa un incremento de 51 bancas en comparación con la composición del Parlamento actual. Sería el mejor resultado desde 1987, cuando el partido se encontraba bajo el liderazgo de Margaret Thatcher.

En contraste, el partido laborista, con Jeremy Corbyn como líder, obtendría 191: son 71 escaños menos para el principal partido opositor. De acuerdo a The Guardian, hay que remontarse a 1935 para encontrar un resultado peor para el partido, cuando Clement Attlee obtuvo solo 154 bancas.

Muchos comenzaron a especular con la posibilidad de que Corbyn dimita como líder ante lo que se perfila como una derrota devastadora. John McDonnell, funcionario del partido laborista, le dijo a la BBC que si las proyecciones son correctas, “tomarán las medidas apropiadas”.

En tanto, el partido Liberal Demócrata (Lib Dems), que se perfilaba como posible aliado de los laboristas en una potencial coalición destinada a desbancar a los conservadores como partido a cargo del gobierno, ganaron una banca y quedaron con 13.

Es un resultado decepcionante para el partido, que esperaba atraer votantes que se opusieran al Brexit con su propuesta de revocarlo sin un segundo referéndum. La líder del partido, Jo Swinson, perdería en su propia circunscripción.

La libra esterlina se apreció en un 1,6% ante los prospectos de una mayoría conservadora que concrete el divorcio de la Unión Europea.

La elección es una clara victoria para Boris Johnson. La intención de voto del partido conservador comenzó a aumentar de manera exponencial desde que reemplazó a Theresa May como en julio de este año. Y pese a que en las últimas semanas el partido laborista recuperó cierto terreno, el boca de urna ilustró un nivel de apoyo que superó las expectativas.

Cabe destacar, no obstante, que la intención de voto a nivel nacional es un termómetro importante del grado de apoyo hacia un partido, pero puede ser un predictor muy deficiente del número de bancas que obtendrá en el Parlamento: la elección el territorio británico se divide en 650 distritos, y los habitantes de cada uno de ellos eligen a un solo representante.

Es decir que hay 650 elecciones simultáneas. Entonces, si un partido gana por un voto en 100 distritos, puede terminar con más diputados que uno que consiguió más votos en total, pero ganando por mucha diferencia en 80 distritos y perdiendo en todos los demás.

Johnson se expresó respecto de los resultados preliminares en sus redes sociales. Replicó un tuit del partido conservador que hace referencia a la cantidad de escaños obtenidos y publicó un mensaje propio en el que agradeció a “todos los que votaron, se ofrecieron como voluntarios y se postularon como candidatos a lo largo de nuestro gran país”. “Vivimos en la mejor democracia del mundo”, agregó.

¿Un nuevo referéndum para Escocia?

Otro aspecto relevante de la elección es el hecho de que el Partido Nacional Escocés (SNP) obtuvo una importante victoria en el país: en total, ganó 55 de los 59 escaños en juego en el país y 20 más que en la elección anterior. Analistas indicaron que el resultado energizará sus reiterados pedidos de un nuevo referéndum para independizarse del Reino Unido.

Los escoceces votaron en 2014 sobre la misma pregunta, y el 55% eligió permanecer en la unión. Sin embargo, el cambio radical de escenario político y económico que representa el Brexit, y el hecho de que la mayor parte de los escoceces votaran en contra de divorciarse de la UE, llevó a que numerosas voces del partido -entre ellas la de su líder, Nicola Sturgeon- pidan un nuevo referéndum en 2020. No obstante, Johnson no ha ocultado su reticencia a permitir que ello ocurra.

El efecto del Brexit en las elecciones

El Brexit dominó los comicios al punto de que el consenso en el espectro político es que fueron un referéndum sobre la decisión de divorciarse de la UE en junio de 2016. Y para comprender cómo hizo Johnson para subir tanto el apoyo hacia su partido hay que mirar al Brexit.

Hay un sector importante de la población británica, que coincide con las personas de mayor edad y menor nivel educativo, que miran con mucha desconfianza a la globalización y a la UE, porque sienten que sus condiciones de vida eran mejores antes, cuando no existían o no estaban tan avanzadas.

Desde hace años Johnson le habla específicamente a ese grupo. Por eso alentó el Brexit en 2016 y, tras asumir el gobierno, se comprometió a conseguir la salida de Europa como fuera necesario. No lo logró el 31 de octubre, fecha límite en la que se había comprometido, pero pudo culpar al Parlamento, ya que este prefirió pedir una prórroga a la UE antes que votar su propuesta de salida.

Corbyn, en cambio, prefirió no hablar del Brexit. Nunca asumió una posición definida. En parte porque no la tiene y en parte porque cree que los votantes laboristas están divididos, aunque los sondeos muestran que la amplia mayoría es europeísta.

Esa fue una de las características que contribuyeron a una derrota de esta magnitud. La otra fue el rechazo de buena parte del electorado, que tampoco apoya a Johnson, a su programa radical de gobierno. En el manifiesto que los partidos presentan previo a las elecciones, Corbyn propuso subir los impuestos a los ricos, aumentar el gasto público y nacionalizar el sector energético y de transporte.

De confirmarse el resultado predicho, Johnson probablemente logre aprobar el acuerdo que negoció con la UE. El proyecto evita que se impongan controles fronterizos entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, pero al precio de dejar a la última con un estatus diferente al de las otras naciones constitutivas del Reino Unido. Johnson logró que los unionistas norirlandeses acepten esa condición como un mal necesario.

El Reino Unido quedaría el 31 de enero afuera de la UE. Pero entonces comenzaría un nuevo proceso de negociación, que podría extenderse por al menos 12 meses, para definir cuál será el vínculo definitivo con Europa. No será fácil negociar un tratado comercial y político que permita darle mayor libertad al Reino Unido sin desguazar completamente la integración.

 

<

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA