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Qué señales envía Kast con las designaciones de su gabinete “de emergencia”

El presidente electo chileno apostó por técnicos e independientes, sumó exfuncionarios de Michelle Bachelet y enfrentó cuestionamientos por un ministro cercano a Pinochet; asumirá el 11 de marzo

Domingo 25 de Enero de 2026

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12:17 | Domingo 25 de Enero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Durante la última semana, y en horario prime time, el presidente electo José Antonio Kast dio a conocer la conformación de su primer gabinete, en una nueva etapa de la transición que concluirá el 11 de marzo con el cambio de mando. Ese día, el líder de derecha recibirá la posta de manos del izquierdista Gabriel Boric, que pone fin a un ciclo marcado por reformas inconclusas y un progresivo desgaste.

“Cuando Chile enfrenta momentos así, no necesita excusas ni diagnósticos eternos, necesita decisión y un gobierno que actúe con prontitud. Por eso les presento un gabinete para un gobierno de emergencia, convocado para terminar con la inercia y comenzar a recuperar a Chile”, afirmó Kast.

El diseño del equipo, trabajado junto a sus principales asesores, Cristián Valenzuela y la jefa de gabinete Catalina Ugarte, respondió a una definición política clara que se reflejó en los nombres escogidos: privilegiar perfiles técnicos e independientes como señal de control y gestión, bajo una lógica orientada a la ejecución y a la toma de decisiones rápidas.

Kast llega al palacio presidencial de La Moneda para reunirse con Boric, el 15 de enero
Kast llega al palacio presidencial de La Moneda para reunirse con Boric, el 15 de eneroEsteban Felix - AP

“Estamos convocados a algo más allá de las disputas políticas. Este gabinete no nace de cuotas, cálculos ni presiones”, señaló el presidente electo.

La composición del gabinete confirmó esa definición. Dieciséis de los veinticuatro ministros no militan formalmente en partidos políticos, mientras que la representación de las colectividades tradicionales quedó acotada a carteras clave para la relación con el Congreso, en un intento por facilitar acuerdos sin diluir la conducción del Ejecutivo.

De hecho, y en los días anteriores a la presentación del gabinete, se mencionó además el nombre del economista José Luis Daza, actual viceministro de Economía del gobierno de Javier Milei. El propio Daza confirmó que existieron conversaciones para una eventual incorporación al equipo de Kast –incluso bajo una fórmula ampliada que integrara Economía, Energía y Minería–, alternativa que finalmente no se concretó.

La opinión pública, atenta pero escéptica

Pero más allá del diseño político, el anuncio fue recibido con un alto nivel de atención pública. Según la encuesta Panel Ciudadano UDD, un 84% de los chilenos declaró haber visto, leído o escuchado sobre la presentación del equipo en los días posteriores a su difusión, mientras que la evaluación promedio del gabinete alcanzó los 4,5 puntos en una escala de 1 a 7, sin que ningún ministro superara el 50% de aprobación individual.

Boric y Kast en 2021, cuando ambos eran candidatos para las elecciones que terminó ganando el primero
Boric y Kast en 2021, cuando ambos eran candidatos para las elecciones que terminó ganando el primero

En contraste, la lectura fue más favorable en el mundo económico y financiero. La fuerte presencia de perfiles técnicos y la ausencia de figuras asociadas a experimentos económicos heterodoxos fueron interpretadas como una señal de cautela y continuidad, en un contexto marcado por la necesidad de recuperar confianza, inversión y crecimiento.

Para el académico de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, Hernán Campos, el esquema viene apuntando a posicionar a los independientes como un factor de gobernabilidad. “La ausencia de intermediación partidaria en buena parte de los ministerios debiese facilitar el diálogo con las distintas expresiones del Congreso”, señaló a LA NACION, aunque advirtió que se trata de una apuesta que exige un fuerte control político desde La Moneda.

En paralelo, el gabinete incorporó gestos explícitos hacia la centroizquierda, con nombramientos orientados a ampliar el campo de interlocución política del gobierno entrante. Destacó la llegada de Jaime Campos al Ministerio de Agricultura, exministro durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, así como la incorporación de Ximena Rincón, también exministra en ese período, en un rol estratégico dentro del equipo.

José Antonio Kast y Michelle Bachelet en una reunión en Santiago (Archivo)
José Antonio Kast y Michelle Bachelet en una reunión en Santiago (Archivo)HANDOUT - Chile's Preident-elect Jose Anto

Ambos nombres fueron leídos como una señal de apertura hacia sectores moderados de la oposición, en un escenario parlamentario sin mayorías claras. “Es un gabinete sin complejos”, señaló el exvocero de Gobierno y exministro del Interior Francisco Vidal.

Desde una lectura política, el subdirector ejecutivo del Instituto Res Publica, Rodrigo Meléndez, interpretó estos movimientos como una apertura funcional más que ideológica. “Existen gestos hacia el centro y parte de la centroizquierda, pero no se trata de actos de mera liberalidad, sino de una lógica de unidad frente a una crisis profunda”, expresó, vinculando esa estrategia a la necesidad de ampliar respaldos en un Congreso fragmentado.

Errores de coordinación

Esa búsqueda de orden y control, sin embargo, convivió desde el inicio con una instalación accidentada, marcada por errores de coordinación y polémicas que tensionaron el relato de “gobierno de emergencia” incluso antes del cambio de mando.

El episodio más visible fue el fallido anuncio del Ministerio de Minería, luego de que Andes Cooper comunicara anticipadamente la salida de su gerente general, Santiago Montt, como futuro ministro. La descoordinación obligó al equipo de Kast a retroceder y reordenar el esquema antes incluso de asumir. El ajuste derivó en una solución no prevista en el diseño original: la creación de la figura del biministro de Economía y Minería, cargo que quedó en manos de Daniel Mas, en un movimiento orientado a cerrar el flanco sin prolongar el conflicto.

José Antonio Kast le da la bienvenida a su gabinete a Fernando Barros como futuro ministro de Defensa
José Antonio Kast le da la bienvenida a su gabinete a Fernando Barros como futuro ministro de DefensaALVARO NARANJO - AFP

A ello se sumaron controversias personales que tensionaron la instalación del gabinete. El nombramiento de Natalia Duco como ministra del Deporte reactivó el debate público por su sanción de dopaje en 2018, mientras que la designación del abogado Fernando Barros en el Ministerio de Defensa, conocido por su defensa judicial del régimen de Augusto Pinochet, impulsó críticas desde la izquierda, que cuestionaron el sentido político de la señal.

Pese a estos episodios, el impacto de las polémicas iniciales fue acotado. Para el analista político de la Universidad de Talca, Mario Herrera, se trata de un debate concentrado principalmente en el plano de las élites. “Los nombramientos generan más ruido que adhesión en la oposición, pero su efecto real es limitado. Es un debate más de élites que ciudadano”, señaló.

“La ciudadanía evaluará a Kast por los resultados y expectativas, no por la ingeniería política del gabinete”, añadió el académico, subrayando que la apuesta central del primer equipo ministerial no es la batalla cultural, sino la gestión. “El eje que intenta empujar es política versus emergencia, más que izquierda versus derecha”, concluyó Herrera.

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