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El mapa económico deja a La Rioja en el fondo del ranking de crecimiento

Mientras provincias como Neuquén, Salta y Jujuy lograron avances significativos, la economía riojana apenas creció y mantiene desafíos estructurales que la ubican al fondo del mapa productivo argentino.

Viernes 06 de Febrero de 2026

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15:28 | Viernes 06 de Febrero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

En los últimos diez años, la economía de Argentina mostró contrastes marcados entre sus jurisdicciones. Aunque algunos distritos se impulsaron con sectores dinámicos como la explotación de hidrocarburos o la minería, otras economías regionales quedaron rezagadas ante la falta de inversiones y diversificación productiva. La provincia de Neuquén encabezó el crecimiento con un salto de casi 93% en su Valor Agregado Bruto (VAB) entre 2014 y 2024, impulsada por la expansión de Vaca Muerta. En ese mismo período, Salta y Jujuy también consiguieron aumentos significativos gracias a sus actividades productivas diversificadas.

En contraste, La Rioja se ubicó en los niveles más bajos del ranking económico nacional, con un crecimiento del VAB marginal durante la última década que refleja un estancamiento estructural. Según el informe de la consultora Politikon Chaco, la provincia riojana no logró consolidar puntos de crecimiento que la acerquen a las jurisdicciones más dinámicas del país, manteniéndose por detrás incluso de otras regiones del Noroeste argentino.

Especialistas destacan que este bajo crecimiento no implica una caída económica abrupta, como sí ocurre en otras provincias, sino más bien una casi nula expansión productiva. Datos complementarios señalan que el crecimiento de La Rioja fue apenas de 0,7%, lo que evidencia la falta de “choques” productivos que generen empleos y actividad en sectores clave.

Pese a este panorama general, el escenario no es completamente gris. En los últimos años, La Rioja logró avances en algunos indicadores microeconómicos. Por ejemplo, el número de empleadores formales creció durante la crisis nacional, sumando más empresas con trabajadores registrados cuando la media del país mostraba cierres masivos. Esta expansión del tejido productivo, aunque incipiente, sugiere que existen núcleos de dinamismo que podrían ser potenciado con políticas específicas de apoyo a pymes y sectores emergentes.

Además, en la última década el empleo privado formal en la provincia tuvo incrementos notables respecto a períodos más largos, lo que implica cierta fortaleza del mercado laboral local en comparación con otras etapas de la historia productiva regional.

A pesar de estos avances puntuales, La Rioja enfrenta desafíos estructurales: la dependencia de sectores tradicionales, limitadas inversiones en actividades competitivas y una menor presencia en las cadenas productivas de mayor crecimiento a nivel nacional. El estancamiento en el mapa productivo no solo afecta su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) nacional, sino también la generación de empleo y la atracción de capitales productivos.

En síntesis, mientras algunas provincias capitalizaron sectores estratégicos para dar saltos productivos en la última década, La Rioja transita una senda de crecimiento modesto que exige políticas públicas orientadas a diversificación, infraestructura y fortalecimiento del sector privado para abrir nuevas posibilidades de desarrollo regional.

Fuente: Consultora Politikon Chaco

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