Sociedad

Volvía a su casa en moto cuando un hombre la atropelló, la mató y la abandonó: el caso que sacudió Chacabuco

Stephanie Ailén Fonseca tenía 22 años. El conductor que la chocó con su auto se fugó y se entregó al día siguiente. Estaba inhabilitado para manejar por un hecho anterior en el que había dado 2,64 de alcohol en sangre.

Martes 17 de Febrero de 2026

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07:25 | Martes 17 de Febrero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

A un año de la trágica muerte de Stephanie Ailén Fonseca (22), la causa judicial sigue sin una definición y el temor de su familia es que el caso quede en la nada. La joven tenía 20 años cuando fue atropellada y abandonada en la madrugada del 16 de febrero de 2025 en Chacabuco.

Un año después, Jonathan Alberto Schmidt, el hombre acusado de haberla matado, sigue en libertad. Aunque en el expediente hubo resoluciones que avalaron el avance de la acusación, el tramo central de la investigación se encuentra hoy en Casación, a la espera de una decisión que permita o no llegar al juicio oral.

La familia de la víctima reclama que el conductor, un albañil de 31 años, no podía manejar cuando ocurrió el hecho. Tenía la licencia retenida y estaba formalmente inhabilitado para conducir por una sanción previa vinculada a un grave episodio de alcoholemia que había protagonizado meses antes.

Aun así, esa madrugada estaba al volante, chocó a Stephanie y se dio a la fuga sin asistirla. Para sus padres, el hecho de desobedecer una inhabilitación judicial, huir y abandonar a una joven gravemente herida, debe ser juzgado como un homicidio doloso y no como un simple accidente.

En diálogo con TN, Lorena Albornoz, la mamá de Stephanie, explicó que hoy la causa está fragmentada. Por un lado, existen resoluciones judiciales que rechazaron el sobreseimiento y avalaron la acusación. Por el otro, esas decisiones fueron apeladas por la defensa del imputado y el expediente quedó en manos de la Cámara de Casación.

“Tenemos miedo de que se termine juzgando solo una desobediencia y no todo lo que pasó”, sostuvo, y remarcó que la causa principal, la que investiga la muerte y el abandono de persona, sigue sin una fecha cierta de resolución.

El choque ocurrió el 16 de febrero del año pasado, alrededor de las cinco de la mañana, en la esquina de Andes y Dorrego. Stephanie volvía a su casa en moto después de haber pasado la noche con amigos cuando fue embestida por un automóvil Peugeot. El impacto fue brutal.

Un video registró el choque. (Foto: Chacabuco en red)
Un video registró el choque. (Foto: Chacabuco en red)

Según surge de la investigación, ella venía en contramano. Su cuerpo salió despedido varios metros y la moto quedó completamente destruida. Stephanie sufrió un politraumatismo severo y quedó en estado crítico desde el primer momento.

Las primeras horas estuvieron atravesadas por la confusión y la falta de información. La madre contó que se enteraron del accidente a través de un llamado de su hija mayor, que estaba trabajando. Una amiga le avisó que Stephanie estaba en el hospital y que había tenido un accidente cuando volvía a su casa.

En ese primer momento pensaron que se trataba de una caída. Incluso recordó que una oficial de Policía que estaba en el hospital les dijo que no tenía datos y que parecía que no había otro vehículo involucrado.

Mientras esperaban novedades, comenzaron a leer en medios locales que a la chica la habían chocado y que el conductor se había dado a la fuga. Nadie, según el relato de la madre, se acercó a explicarles oficialmente qué había ocurrido ni cómo había sido el siniestro. Todo lo que sabían lo iban reconstruyendo a partir de lo que veían publicado.

Ante la gravedad del cuadro y la falta de un neurocirujano en Chacabuco, Stephanie fue trasladada ese mismo día a Junín. Los médicos les dijeron que su estado era muy grave y que no sabían si iba a poder ser operada. Finalmente, durante la tarde, fue intervenida quirúrgicamente. La familia pasó horas enteras sin información clara, sin saber quién había chocado a su hija ni por qué nadie les daba una explicación oficial.

Stephanie Fonseca tenía 22 años. (Foto: gentileza Lorena Allbornoz)
Stephanie Fonseca tenía 22 años. (Foto: gentileza Lorena Allbornoz)

La falta de respuestas continuó durante todo el día. La madre relató que llamó a la comisaría para pedir precisiones y que le dijeron que habían actuado en la urgencia y que la iban a llamar, algo que nunca ocurrió. Esa misma noche leyó que el conductor se había entregado, pero sostuvo que eso no fue así.

Según explicó a TN, el choque ocurrió cerca de las 4.45 y el hombre fue identificado recién alrededor de las 9 de la noche gracias a las cámaras de seguridad. Dijo que se presentó, mostró documentación desde una aplicación Mi Argentina, declaró y se fue a su casa.

Al día siguiente, cuando volvió a llamar pensando que el conductor estaba detenido, le respondieron que no había nadie arrestado. El 17 de febrero, Stephanie murió. Mientras la familia atravesaba el velorio, el hombre acusado de haberla atropellado seguía en libertad.

El conductor no tenía licencia habilitada y se dio a la fuga

Con el correr de las semanas, empezaron a surgir datos que, para los padres, cambiaron por completo la lectura del caso. A través de comentarios de vecinos y conocidos, se enteraron de que el conductor no tenía licencia y que ya había protagonizado episodios graves.

Así reconstruyeron lo ocurrido el 11 de mayo de 2024, cuando evadió un control de alcoholemia, chocó contra una vivienda y destruyó una cabina de gas. Cuando finalmente lograron hacerle el test, tenía 2,64 gramos de alcohol por litro de sangre.

La infracción por la que inhabilitaron la licencia de Jonathan Alberto Schmidt, acusado de haber atropellado y haber matado a Stephanie Fonseca. (Foto: gentileza Lorena Albornoz)
La infracción por la que inhabilitaron la licencia de Jonathan Alberto Schmidt, acusado de haber atropellado y haber matado a Stephanie Fonseca. (Foto: gentileza Lorena Albornoz)

Por ese episodio había sido sancionado por el Juzgado de Faltas con una inhabilitación para conducir por 18 meses y con la retención de la licencia. Esa sanción vencía recién en noviembre de 2025. Para la madre de Stephanie, ese antecedente explica la conducta posterior al choque. Está convencida de que huyó para evitar un control de alcoholemia y para que no quedara en evidencia que estaba manejando cuando tenía prohibido hacerlo.

“Él no tenía permiso para manejar e hizo abandono de persona. Si no lo encontraban por las cámaras, no se presentaba. Solo le importó no ser identificado y que no le hagan el test de alcoholemia”, expresó.

Según denunció, pese a esa inhabilitación, el acusado siguió conduciendo durante meses. Dijo que recibía mensajes constantes de personas que lo veían manejando motos, autos y camionetas. Contó también que ella misma lo encontró manejando y decidió hacer la denuncia.

Recién el 8 de julio, tras esa denuncia, el hombre fue detenido. Estuvo tres días preso y luego recuperó la libertad. Fue recién en ese momento cuando declaró formalmente. Dijo que venía de un cumpleaños y repudió el escrache público que tuvo en redes tras el hecho.

“Los videos son claros, no soy quien embiste, sino que, por el contrario, es la motocicleta que no logra evitar chocarme y se puede observar que hizo más de tres cuadras en contramano. Por supuesto que la pérdida de una vida es lamentable, pero pido que miren la velocidad de cada uno, que no existía posibilidad de evadir el choque, ni de esquivar hacia un lado u otro”, sostuvo.

Cómo sigue la causa

El fiscal Pablo Vespaisano, titular de la UFI N° 11, lo imputó por el delito de “homicidio culposo, conducción de vehículo automotor agravado por la fuga o ausencia de socorro a la víctima por la conducción del mismo estando inhabilitado para hacerlo por la autoridad competente”.

En noviembre de 2025, la Justicia rechazó un pedido de sobreseimiento presentado por la defensa del imputado y consideró que existían elementos suficientes para sostener la acusación. En esa resolución se destacó la conducta posterior al siniestro, la fuga y la circunstancia de que el conductor estaba inhabilitado para manejar.

En otra resolución incorporada al expediente, se dispuso la elevación de la causa a juicio al considerar que el grado de sospecha superaba la etapa de instrucción. Sin embargo, esas decisiones fueron apeladas por la defensa y el tramo principal de la causa quedó en manos de la Cámara de Casación. Es por eso que, pese a esos fallos, el caso aún no llegó a la instancia de debate.

La madre de Stephanie explicó que hoy la familia vive pendiente de una resolución que no llega y teme que el expediente quede reducido a una cuestión técnica. “Tenemos miedo de que se juzgue solo una desobediencia, como si fuera un papel mal firmado, y no que se juzgue una muerte”, dijo. “Acá hubo una persona que no podía manejar, que chocó, que abandonó y que se fue a su casa. Eso es lo que pedimos que se mire”.

También cuestionó el acompañamiento legal que tuvieron en los primeros meses y relató que confiaron en un abogado conocido de toda la vida que nunca se presentó como particular damnificado, pero recién lo descubrieron cuando accedieron a la causa.

Actualmente, aseguró, reciben asesoramiento de organizaciones vinculadas a víctimas viales, como Madres del Dolor, Luchemos por la Vida, Victomología Pronalci y Oficina Nacional de Seguridad Vial, pero no tienen abogado particular para empujar la causa. “Agradezco a estas organizaciones porque me ayudaron mucho”, expresó.

La mujer reconoció que Stephanie iba en contramano, pero insistió en que ese error no puede tapar todo lo que vino después. “Yo no lo niego. Ella iba en contramano y eso le costó la vida. Pero él no tenía derecho a hacer lo que hizo. No tenía derecho a manejar cuando estaba inhabilitado, no tenía derecho a huir y dejarla tirada”, afirmó. “Mi hija pagó con su vida. Él siguió como si nada”. A un año de la tragedia, el dolor sigue intacto.

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