En diálogo con Multiplataforma Fénix, el sobreviviente de una guerra que marcó al país recordó su experiencia en Malvinas y destacó el impacto humano del conflicto.
19:16 | Jueves 02 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, Fernando Álvarez, presidente del Centro de Excombatientes de Malvinas, compartió su testimonio sobre lo vivido durante la guerra de 1982 y reflexionó sobre el significado de la fecha en medio de la conmemoración que coincidió con Semana Santa.
En ese sentido, señaló que la superposición de fechas no impidió el homenaje a los caídos. “Ya ha coincidido en otra oportunidad con Semana Santa y se complica la conmemoración, pero en Mar del Plata se desarrolló con total normalidad, tanto el inicio de las Pascuas como el homenaje”, explicó.
Asimismo, destacó el crecimiento del reconocimiento social hacia los veteranos. “Hace 42 años que nuestra institución existe y hemos hecho un trabajo que ha llevado a lo que es hoy un acto multitudinario, de los más importantes”, remarcó.
Álvarez recordó que formó parte del Regimiento de Infantería 7 de La Plata y que llegó a las Islas Malvinas el 14 de abril de 1982, con apenas 19 años. “Nosotros sí sabíamos que íbamos a Malvinas. Yo estaba haciendo el servicio militar obligatorio y cuando estaba por irme de baja, vino la guerra”, relató.
En cuanto al inicio del conflicto armado, indicó: “El primero de mayo comienza el combate aéreo, y ahí cambia todo. Hasta ese momento uno tenía el deseo de que no vinieran”.
Consultado por su vida tras la guerra, destacó la importancia de mantenerse activo. “Trabajé mucho toda la vida, me dediqué a la actividad social, comedores y merenderos. Siempre digo que hay que estar ocupado, porque cuando uno se queda sin hacer nada, ahí aparecen los problemas”, sostuvo.
Sobre su llegada a las islas, recordó el fuerte impacto que le generó el entorno. “Era algo totalmente nuevo. Llegar a un lugar tan inhóspito, con un clima extremo, fue muy difícil adaptarse”, expresó.
Finalmente, remarcó una de las condiciones más duras que enfrentaron los soldados. “El frío y la humedad eran tremendos. El terreno era tan húmedo que cavabas unos centímetros y brotaba agua. El clima fue uno de los enemigos más grandes que tuvimos en Malvinas”, concluyó.