Locales

Crisis de ingresos en La Rioja: El ingreso per capita es de apenas US$247 mensuales

Un informe de Focus Market expone que La Rioja enfrenta los mayores contrastes de desigualdad del país, con ingresos per cápita de US$247 mensuales: menos de un tercio del promedio de CABA.

Jueves 07 de Mayo de 2026

338410_1778191165.jpg

18:52 | Jueves 07 de Mayo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

La crisis de ingresos en La Rioja refleja una brecha estructural que trasciende los ciclos macroeconómicos. Mientras en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un trabajador promedio dispone de US$25,41 por día para subsistir, en la provincia norteña esa cifra apenas alcanza los US$8,24. La relación es brutal: una persona en CABA tiene más de tres veces el poder adquisitivo diario de un riojano.

Según el estudio realizado por la consultora Focus Market, dirigida por Damián Di Pace, La Rioja enfrenta un ingreso per cápita familiar mensual de US$247,20, cifra que la ubica entre las más bajas del país, solo superada por Formosa (US$266,65) y Chaco (US$255,74). Esa cifra representa menos de un tercio del promedio nacional de US$671 mensuales y apenas el 32% del ingreso de CABA (US$762,34).

La realidad de sobrevivencia en cifras concretas

Las estadísticas adquieren una dimensión más brutal cuando se traducen en términos de consumo cotidiano. En La Rioja, el ingreso diario de una persona permite comprar apenas medio kilo de carne, medio kilo de helado o cinco empanadas. En CABA, con ingresos tres veces superiores, un trabajador puede adquirir casi dos kilos de carne o catorce empanadas en el mismo período.

Este contraste no es simplemente una cifra económica: es la materialización de la desigualdad en la canasta de alimentos, en la nutrición familiar, en las posibilidades reales de desarrollo humano.

Una brecha laboral más contenida, pero insuficiente

Un dato que diferencia a La Rioja es su brecha de informalidad laboral, cercana al 42%, una de las más bajas del país. Mientras provincias como Santa Cruz exhiben brechas del 67,3% entre trabajadores formales e informales, La Rioja mantiene una estructura comparativamente más equilibrada. Sin embargo, esta relativa paridad ocurre sobre bases tan bajas que pierde relevancia: la diferencia entre un trabajador formal e informal en La Rioja sigue siendo insuficiente para garantizar ingresos dignos.

El problema estructural: décadas de postergación

Di Pace señaló en el informe que estas diferencias no son accidentales sino el resultado de «décadas de desarrollo desigual». La Rioja lleva lustros marcada por una economía extractiva dependiente de transferencias federales, sin diversificación productiva y con escasa inversión en sectores dinámicos que generen empleo de calidad.

La provincia carece de los polos dinámicos que caracterizan a Tierra del Fuego (US$635,52 per cápita), Neuquén (US$610,75) o La Pampa (US$561,27), donde la actividad petrolífera, el turismo o la producción agrícola-ganadera traccionan el nivel de ingresos.

Una recuperación económica que no será pareja

El estudio cierra con una conclusión que debería inquietar a los responsables de política económica: mientras persistan brechas de hasta tres veces en los ingresos diarios entre provincias, cualquier señal de recuperación será parcial. Para La Rioja, eso significa que incluso en escenarios de crecimiento macroeconómico, la mayoría de su población seguirá viviendo al borde de la subsistencia.

La reducción de la informalidad es necesaria, pero insuficiente. Sin diversificación económica estructural, sin inversión en educación y sectores de mayor valor agregado, La Rioja seguirá atrapada en ciclos de pobreza que ningún plan de corto plazo podrá resolver.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA