La Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional de la Primera Circunscripción Judicial, con sede en la ciudad de La Rioja, llevó adelante una nueva jornada del juicio contra I.G.I., acusado por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
22:11 | Jueves 18 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El tribunal es presidido por la jueza Dra. Edith Agüero e integrado por los vocales Dres. Karina Cabral y Gustavo Díaz. En representación del Ministerio Público Fiscal interviene el Dr. Rafael López, mientras que la defensa del imputado está a cargo del Dr. Ángel Fernando Luna.
Durante la audiencia, la fiscalía solicitó una pena de 11 años de prisión efectiva, mientras que la defensa pidió la absolución del acusado.
Presentación de pruebas y alegatos
En la jornada se incorporó la prueba documental ofrecida por las partes. Luego, tanto la fiscalía como la defensa expusieron sus alegatos finales ante el tribunal.
El Ministerio Público Fiscal sostuvo que las pruebas reunidas durante el debate permitieron acreditar la responsabilidad penal del imputado. En ese sentido, el fiscal realizó un análisis de la prueba documental y de los testimonios escuchados a lo largo del juicio.
Según la acusación, los elementos reunidos permitieron reconstruir cómo ocurrió el hecho y sostener la autoría del acusado en el delito de abuso sexual con acceso carnal, previsto en el artículo 119 del Código Penal.
Pedido de condena
En base a ello, la fiscalía solicitó que el imputado sea condenado a once años de prisión efectiva, teniendo en cuenta los criterios establecidos en los artículos 40 y 41 del Código Penal.
Entre los agravantes, se destacó la situación de vulnerabilidad de la víctima, la condición de funcionario policial del acusado al momento del hecho y el tiempo en que permaneció fuera del alcance de la Justicia.
Además, se pidió que el caso sea analizado dentro del marco de las leyes de protección contra la violencia hacia las mujeres.
La postura de la defensa
Por su parte, la defensa solicitó la absolución al considerar que no se logró comprobar el hecho ni reunir pruebas suficientes para una condena.
En ese marco, cuestionó la consistencia de la denuncia y la valoración de las pruebas presentadas durante el juicio.
Antes de finalizar la audiencia, el imputado hizo uso de su derecho a decir sus últimas palabras y se declaró inocente de los cargos en su contra.