Locales

Murió Arturo Pinto, el ex sacerdote que sobrevivió al atentado en el que fue asesinado Enrique Angelelli

Tenía 86 años y fue el único sobreviviente del ataque en el que murió el obispo riojano Enrique Angelelli, en 1976. Su vida estuvo marcada por el compromiso social, la defensa de los derechos humanos y un testimonio clave en el juicio por el crimen.

Jueves 16 de Julio de 2026

346484_1784230114.jpg

16:17 | Jueves 16 de Julio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Falleció Arturo Pinto, ex sacerdote y compañero pastoral de Enrique Angelelli, cuya figura quedó ligada para siempre a uno de los episodios más emblemáticos de la historia argentina: fue el único sobreviviente del atentado en el que fue asesinado el obispo riojano durante la última dictadura militar.
 
Nacido en Santa Clara, departamento General Felipe Varela, Pinto integró una familia de diez hermanos y, durante su ministerio sacerdotal, acompañó de cerca a Angelelli en su labor pastoral y en el trabajo junto a los sectores más vulnerables de la provincia.
 
Tras conocerse su fallecimiento, familiares destacaron el legado que dejó. Una de sus sobrinas expresó que fue "un ejemplo por su historia y su lucha" y manifestó el deseo de que las nuevas generaciones mantengan viva su memoria.
 
Luego del asesinato de Angelelli, Pinto dejó La Rioja y se radicó en Formosa. Allí conoció a la ex religiosa Ana María Cravero, con quien inició una relación. Ambos decidieron abandonar los hábitos y formar una familia, compartiendo una vida basada en los mismos valores de solidaridad y compromiso que habían guiado su vocación religiosa. Juntos tuvieron tres hijas: María Belén, María Paula y Florencia.
 
Con el paso de los años regresó a La Rioja para declarar en el juicio por el asesinato de Enrique Angelelli, donde brindó un testimonio considerado fundamental para reconstruir los hechos y avanzar en la condena de los responsables.
 
Hace aproximadamente una década se trasladó a la ciudad de Buenos Aires por motivos de salud. Falleció el 15 de julio, a los 86 años, apenas un mes después de la muerte de su compañera de vida, Ana María Cravero.
 
Con su partida desaparece uno de los últimos testigos directos del crimen de Enrique Angelelli y una figura profundamente vinculada a la memoria, la verdad y la justicia, cuyo compromiso con los derechos humanos perduró a lo largo de toda su vida.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA