Sociedad

Ignacio Brusco, decano de la facultad de Medicina: “Los efectos culturales y psicológicos de la pandemia siguen entre nosotros”

En un libro recientemente publicado, el neurólogo analiza cómo el COVID-19 transformó los vínculos, la salud mental, la tecnología y la manera en que las personas perciben el mundo.

Viernes 31 de Julio de 2026

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10:11 | Viernes 31 de Julio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Cinco años después del inicio de la pandemia de COVID-19, muchas de las rutinas sanitarias quedaron atrás. Sin embargo, para el médico neurólogo y decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ignacio Brusco, las verdaderas consecuencias siguen manifestándose en la vida cotidiana.

Esa es la idea central de El mundo después del mundo, su nuevo libro, una obra que comenzó a gestarse durante el aislamiento obligatorio y que terminó convirtiéndose en una reflexión sobre las profundas transformaciones psicológicas, sociales y culturales que dejó aquel acontecimiento.

 

“La idea de escribir nació durante la pandemia, cuando empecé a reunir distintos textos sobre todo lo que estaba ocurriendo: el encierro, la falta de contacto social, la angustia frente a la finitud y también los cambios tecnológicos y culturales que empezaban a aparecer”, explicó Brusco.

Aunque la emergencia sanitaria terminó, el autor considera que vivimos una etapa diferente, a la que denomina “peripandemia”.

“La pandemia terminó desde lo epidemiológico, pero continúan sus efectos sociales, políticos y culturales. Por eso hablo de peripandemia: seguimos viviendo muchas de las consecuencias que dejó ese momento histórico”, señaló.

Los hábitos cambiaron y también nuestra manera de vincularnos

Uno de los principales planteos del libro es que la pandemia modificó conductas que hoy forman parte de la vida cotidiana casi sin que las personas lo adviertan. Desde la naturalización del trabajo remoto hasta las videollamadas, pasando por nuevas formas de comunicarse y relacionarse, muchos hábitos incorporados durante aquellos años permanecen vigentes.

“Los hábitos son conductas que realizamos de manera casi inconsciente. Hoy nos resulta natural participar de una reunión por Zoom o pensar cómo actuaríamos frente a una nueva pandemia. Son cambios que quedaron incorporados”, explicó el neurólogo.

“Las sociedades cambiaron. Hay conductas más impulsivas y formas distintas de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos”, afirmó. (Foto: Adobe Stock)
“Las sociedades cambiaron. Hay conductas más impulsivas y formas distintas de relacionarnos con los demás y con nosotros mismos”, afirmó. (Foto: Adobe Stock)

Pero Brusco sostiene que las transformaciones van mucho más allá de la tecnología. En su análisis, aumentó la conciencia sobre la fragilidad humana y aparecieron nuevas formas de comportamiento social, caracterizadas por mayores niveles de impulsividad, ansiedad y agresividad.

También cuestiona el concepto de “aislamiento social”, ya que, aunque hoy existen más posibilidades de interacción digital que nunca, eso no necesariamente implica un contacto humano de calidad. “Somos una especie profundamente social. Podemos mantener conversaciones por una pantalla, pero eso no reemplaza el contacto físico ni la experiencia de compartir un mismo espacio”, reflexionó.

La inteligencia artificial y las grandes pandemias que cambiaron la historia

Otro de los ejes del libro aborda la aceleración tecnológica que dejó la pandemia. Para Brusco, el desarrollo de la inteligencia artificial no puede entenderse sin ese contexto. “La pandemia aceleró el crecimiento de la inteligencia artificial y consolidó nuevas formas de comunicación digital. Es un cambio cultural enorme que todavía estamos aprendiendo a comprender”, aseguró.

El autor también propone una mirada histórica. Recuerda que otras pandemias modificaron profundamente el rumbo de la humanidad. Menciona, por ejemplo, la peste negra y su influencia en el Renacimiento; la peste de Atenas durante la época de Pericles; la peste Antonina del Imperio Romano y la gripe española del siglo XX.

Mirar más allá de la emergencia sanitaria para comprender cómo un acontecimiento global continúa moldeando la forma en que pensamos, trabajamos, nos relacionamos y entendemos el futuro.
Mirar más allá de la emergencia sanitaria para comprender cómo un acontecimiento global continúa moldeando la forma en que pensamos, trabajamos, nos relacionamos y entendemos el futuro.

“No son solamente los virus o las bacterias cambian la historia. Lo hacen también todas las transformaciones sociales, culturales y psicológicas que dejan después”, concluyó.

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