Sociedad

Menos basura, el lado B de la caída del consumo en los hogares argentinos

El menor volumen de desechos sólidos urbanos recolectados refleja de manera directa el deterioro de la demanda de los hogares.

Miércoles 12 de Agosto de 2026

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13:00 | Miércoles 12 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

 La generación y recolección de residuos sólidos urbanos mostró una contracción en mayo de 5,7% interanual lo cual evidencia la desaceleración del consumo en los hogares.

En comparación con abril el descenso es de 5,1% y en los primeros cinco meses muestra un leve avance de 0,1%.

Al tratarse de un indicador físico ligado de forma directa al volumen de bienes finales que ingresan al circuito residencial, la caída del tonelaje recolectado funciona como un termómetro inmediato de la menor compra de alimentos, bebidas y productos de uso cotidiano.

 
 
Menos basura, el lado B de la caída del consumo en los hogares argentinos

La menor masa de basura generada responde a la estrecha relación entre la demanda interna y el descarte de envoltorios, plásticos, cartón y restos orgánicos.

Cuando el ingreso real de las familias disminuye y el consumo masivo se retrae, el impacto se traslada inmediatamente a la fase final del ciclo del producto, reduciendo la cantidad de residuos que los centros de disposición urbana reciben a diario.

Los datos surgen del informe Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

 
 
Menos basura, el lado B de la caída del consumo en los hogares argentinos

La vinculación entre este servicio público y la demanda privada se explica a partir de marcos teóricos consolidados en la economía ambiental y del consumo. Diversos estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señalan que la generación de residuos sólidos urbanos por habitante opera como una variable sustituta o proxy directa del ingreso disponible real de la población. 

Cuando las familias ajustan su presupuesto, no solo reducen el desperdicio directo de alimentos, sino que disminuye la demanda de bienes empaquetados y se posterga la renovación de productos durables.

 
 
Los indicadores de consumo se siguen deteriorando
Los indicadores de consumo se siguen deteriorando
Foto: Agencia NA / Damián Dopacio

Desde la perspectiva de la teoría microeconómica del consumidor, la generación de basura es una externalidad directamente proporcional a la cantidad de bienes descartables consumidos.

Al reducirse las unidades vendidas en comercios de cercanía y supermercados, la contracción del embalaje comercial y residencial se traslada sin mediaciones a las métricas del servicio de recolección.

A esta dinámica residencial se suma la caída del volumen generado por la actividad comercial minorista. Los locales gastronómicos, comercios de calle e hipermercados generan una proporción significativa de los desechos sólidos.

Una reducción en la afluencia de clientes y en el nivel de ventas provoca una inmediata reducción de los descartes comerciales, lo que refuerza el sesgo bajista del indicador general.

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