Profesionales de la abogacía destacaron la importancia de incorporar la mediación y mejorar la atención al cliente como herramientas para evitar que los conflictos lleguen a los tribunales.
20:36 | Viernes 28 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La Universidad Blas Pascal impulsa en La Rioja cursos presenciales vinculados con la mediación, la resolución de conflictos, la oratoria y la atención al público. La propuesta cuenta con la participación de la abogada Marcela Ortega, el abogado Facundo Cabral y la directora de la Escuela de Capacitación Judicial de La Rioja, Paola Bordón.
Cabral explicó que la mediación permite abordar los conflictos desde una perspectiva diferente a la de un expediente judicial. El mediador actúa como un tercero imparcial que indaga sobre las posiciones, intereses y emociones de las partes y busca generar alternativas de acuerdo sin imponer una solución.
En este sentido, remarcó que cuando una persona llega a un estudio jurídico con un conflicto, el abogado debería presentar las distintas alternativas disponibles, entre ellas la posibilidad de recurrir a la mediación. La decisión final corresponde a las partes y cualquier acuerdo debe ser libre, voluntario, claro y de buena fe.
Por su parte, Paola Bordón destacó la importancia de la atención al cliente, tanto en el ámbito profesional como empresarial e institucional. Señaló que las personas muchas veces no recuerdan exactamente qué producto compraron o qué servicio recibieron, pero sí recuerdan el trato que recibieron durante la atención.
La especialista sostuvo que escuchar, comprender, utilizar adecuadamente el lenguaje corporal, mantener el contacto visual y empatizar son herramientas fundamentales para abordar a una persona que atraviesa una situación conflictiva.
La capacitación busca, de esta manera, brindar herramientas que permitan a los profesionales mejorar su relación con los clientes y abordar los conflictos antes de que escalen hacia una instancia judicial.
Durante la entrevista también se planteó la necesidad de analizar la realidad de la profesión en La Rioja, especialmente frente al elevado número de abogados y las dificultades que existen para acceder a oportunidades laborales. La discusión quedó vinculada además con la formación universitaria y la necesidad de que los nuevos profesionales cuenten con herramientas prácticas para desenvolverse en el ejercicio de la profesión.