Roberto Moreira, médico toxicólogo, advierte por los daños del alcohol en los menores: “Desde el primer consumo ya puede haber daño neuronal”
Así lo dijo en diálogo con Fénix, donde alertó sobre los efectos del consumo de alcohol en adolescentes y remarcó que no existe una cantidad segura.
Martes 29 de Septiembre de 2026
10:45 | Martes 29 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El médico pediatra y toxicólogo Roberto Rodrigo Moreira, matrícula 2583 y presidente de la Fundación La Rioja Sin Intoxicaciones, habló sobre el consumo de alcohol en adolescentes y advirtió sobre los efectos que puede generar durante una etapa en la que el sistema nervioso todavía se encuentra en desarrollo.
Moreira explicó que el alcohol puede afectar diferentes órganos, pero puso especial énfasis en el cerebro de los adolescentes. Señaló que durante esta etapa se encuentran en formación distintas funciones vinculadas con la toma de decisiones, el control de los impulsos, las emociones y el razonamiento.
En ese sentido, remarcó que “desde el primer consumo ya puede haber daño neuronal” y sostuvo que tampoco existe una cantidad de alcohol que pueda considerarse segura, ya que cada organismo presenta características y condiciones diferentes.
El especialista también se refirió a las consecuencias de las intoxicaciones agudas y señaló que el consumo de grandes cantidades de alcohol en períodos muy cortos puede generar niveles elevados de alcoholemia y derivar en situaciones graves, incluso en un coma alcohólico.
Según explicó, el consumo excesivo también puede afectar el sistema cardiovascular, el hígado y los riñones. Además, advirtió que una de las modalidades que se observa actualmente entre los jóvenes es ingerir grandes cantidades de alcohol antes de ingresar a los boliches, lo que puede provocar una absorción rápida y una intoxicación severa.
Ante la consulta sobre cómo deberían actuar los padres cuando sus hijos plantean que sus amigos consumen alcohol, Moreira sostuvo que la prohibición por sí sola no constituye una solución. En cambio, planteó la importancia de trabajar desde la familia en la formación y el acompañamiento de los adolescentes.
El médico destacó la necesidad de brindar información real, generar espacios de escucha activa y evitar juzgar a los jóvenes. En ese sentido, consideró fundamental que puedan desarrollar herramientas para tomar decisiones propias y establecer límites frente a la presión de sus pares.
“Hay que reforzar sobre eso: dar información real. Los padres tienen que hacer una escucha activa sin juzgar”, sostuvo Moreira, quien remarcó que el objetivo debe ser que los adolescentes puedan decir que no frente a una situación de consumo o reconocer hasta dónde quieren llegar.
Finalmente, insistió en que la familia debe ocupar un lugar central en la prevención y en el acompañamiento de los adolescentes, fortaleciendo el diálogo y la capacidad de los jóvenes para decidir por sí mismos.