La abogada querellante Daniela Morales Leanza explicó cómo se investigó el crimen de Daniela Villalba en Córdoba, que el detenido en Buenos Aires está vinculado a otro femicidio y que se espera su traslado.
20:02 | Martes 27 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, la abogada Daniela Morales Leanza, que representa a la familia de Daniela Villalba, se refirió al femicidio ocurrido en Córdoba y al detenido en Buenos Aires, a quien se vincula con un segundo crimen por el mismo modus operandi y similitudes en las circunstancias. Por eso, sostuvo, hay una "conducta de serialidad" desde el punto de vista criminológico.
Aclaró que el contacto con las víctimas se habría dado a través de una página de citas, algo que, según dijo, no requiere habilidad especial. Planteó que ambas mujeres se encontraban en un contexto de vulnerabilidad que las convirtió en víctimas fáciles de la violencia machista. Señaló que la familia desconocía aspectos de la vida privada de Daniela y que no se pondrá el foco en ellos.
Sobre el perfil del imputado, afirmó que es una persona plenamente imputable, que comprendía lo que hacía: compró pasajes, ocultó pruebas y se llevó el celular de la víctima. Indicó que al ser detenido tenía un pasaje a Salta, lo que, a su criterio, muestra su intención de seguir actuando. Dijo que se analizará su perfil criminal y que no descarta que sea un potencial asesino serial. Consultada por un posible tercer hecho, un femicidio anterior sin autor identificado, señaló que hay similitudes y restos de ADN que podrían cotejarse, y que todo será objeto de investigación.
Reconstruyó la cronología de la investigación. Los recolectores de residuos vieron una valija con sangre y avisaron de inmediato a la policía, lo que consideró clave. La valija tenía una etiqueta de vuelo que permitió identificar a la víctima, y ese dato coincidió con la denuncia de una amiga por su desaparición. En el domicilio se constató el cuerpo. A partir de allí se analizaron cámaras, domos y la geolocalización del teléfono, hasta que un vecino reconoció al sospechoso. Se detectó que había sacado pasajes a Buenos Aires y se alertó a la policía de esa jurisdicción, pero, para entonces, ya habría cometido el segundo hecho. Remarcó que en tres días se logró identificarlo y que no hubo negligencia, y comparó con otra causa en la que tardaron 23 días en obtener cámaras.
Respecto del traslado, explicó que el imputado debía ser indagado en Buenos Aires y que luego se tramitará su extradición, que debe autorizar la Corte, por lo que estimó que llegaría a Córdoba en los próximos días. Mientras tanto, la querella sigue reuniendo prueba para el juicio.