Deportes

Valentín Barco hizo una asistencia en Francia, sigue pisando la pelota y goza de su primera hija

Cedido por Brighton y tras un opaco paso por Sevilla, el argentino se reconstruye en Racing, de Estrasburgo; brilló frente a Lyon

Sábado 29 de Marzo de 2025

300795_1743252233.jpg

09:33 | Sábado 29 de Marzo de 2025 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

De gran promesa en Boca Juniors al fútbol inglés. De la mejor liga de clubes en el mundo a otra muy buena. De ésta, a una inferior, aunque también europea. A sus 20 años, con tres equipos en 13 meses, Valentín Barco se estancaba en una carrera que era meteórica, incluido un debut en la selección argentina. De la Premier League a un club de tercer orden en la Ligue 1, el techo de proyección para el colorado había bajado drásticamente.

Pero el talento está ahí. Siempre estuvo. Y ahora, en el más humilde Strasbourg, el muchacho de 25 de Mayo renace. Tan bien jugó contra uno de los pesos pesados del torneo francés, Lyon, que cuando salió reemplazado fue levantado como una carga por su director técnico, Liam Rosenior, en un gesto entre cariñoso y de felicitación.

Como local, Racing, de Estrasburgo, venció a Olympique Lyonnais –aquél siete veces seguidas campeón de Francia entre 2002 y 2008– por 4 a 2 y quedó  con 46 puntos en 27 fechas, en el puesto de acceso a la Europa League (puede ser desplazado este domingo por Lille, que tiene pendiente el partido de esta jornada, en su estadio contra Lens). Barco fue titular y tuvo una participación decisiva.

Lyon, amplio favorito a pesar de ser visitante, había descontado a 1-2 y el panorama se ensombrecía para Racing. A los 27 minutos de la segunda mitad, el argentino tomó la pelota en el medio de la cancha sobre la banda izquierda, vio picar a Emanuel Emegha entre dos defensores y le hizo un pase tan profundo, largo, preciso, combado y sutil que pareció propio de un 10 de la más alta calidad. El delantero quedó mano a mano con el arquero brasileño Lucas Perri y definió cruzado y bajo, para el 3-1. Un estupendo gol, en el que Barco tuvo el mayor mérito con su segunda asistencia en la liga francesa.

Quince minutos más tarde, a los 42, abrió la pelota para Diego Moreira, que con una gambeta y un pase en el área habilitó al ingresado Samuel Amo-Ameyaw para el 4-1 que definitivamente tranquilizaba a los entusiasmados hinchas alsacianos. El descuento final, casi inocuo, de Lyon a los 51 llegó por un penal de George Mikautadze propiciado por otro argentino, Nicolás Tagliafico, que fue derribado en el área. El defensor del seleccionado había entrado poco antes, a los 40, y su compatriota Thiago Almada, que también había participado en el 4-1 a Brasil del martes pasado, había ingresado a los 25, siempre del segundo tiempo.

Barco no pierde su estilo, el que tenía en Boca. Continúa amasando la pelota, aunque no a todos les caiga bien. A los 37 hizo una pisada para dominar ante un adversario y un arranque con gambeta frente a otro, pero Rayan Cherki decidió cortar con la dulzura: una patada a la canilla izquierda del bonaerense, que originó una interjección de asombro y queja del público y un hiperbólico revolcón del pelirrojo, derivó en una tarjeta amarilla.

Unos minutos luego, Barco salió de la cancha, intacto. Y el director técnico lo felicitó con aquel gesto. El zurdo de semblante severo era feliz. Se había destacado y Racing estaba encaminado a su sexto triunfo en los siete partidos que Valentín había jugado en el club: 6 éxitos1 empate19 puntos conseguidos sobre 21 disputados12 goles propios3 ajenos. El argentino acababa de empatar en la liga francesa la cantidad de partidos que había protagonizado en la de España, 7, pero con mucho más protagonismo, 568 minutos contra los 286 jugados en Sevilla.

El mal trago del paso por el equipo andaluz parece quedar atrás. Y todavía hay una chance de volver a la Premier, porque Brighton & Hove, la entidad que lo sacó de Boca pagando una cláusula de rescisión, todavía es dueño de su pase. El préstamo de Barco en Racing se vencerá en junio, pero en estos 54 días que el defensor-volante lleva en Estrasburgo vive más contento. Y ahora tiene un motivo crucial para eso. Mucho más importante que el fútbol.

“Fue el día más feliz de toda mi vidaNuestra primera hija... Me emociono, me emociono al hablar”, comentó para la televisión recién terminado el encuentro con Lyon. En efecto, en estos días nació Gemma, hija de Colo y de Yaz Jaureguy, que según dejó ver en las redes sociales siguió el partido por teléfono aún internada, en el hospital. “Dejame mandarle un saludo muy grande a mi mujer, que es muy, muy fuerte. Mandarles un saludo a ella y a mi hija. Las amo con toda mi alma”, clamó Valentín. Tan emocionado estaba que de la periodista francesa que le hablaba en español se despidió con un “thank you, thank you. Gracias”.

Barco dejó Inglaterra hace siete meses, tras un esfuerzo inicial por hablar en inglés. Brighton, el club del comienzo de Alexis Mac Allister en la Premier League, no lo esperó en su plantel (6 presencias en la Premier, 1 por Copa FA, 318 minutos) y lo cedió para que se fogueara. En Sevilla no le fue bien al chico (7 actuaciones en la liga, 2 por Copa del Rey, 466 minutos), pero en Estrasburgo (7 partidos en Ligue 1, 1 por Copa de Francia, 601 minutos, 2 pases-gol), aunque es cierto que un escalón abajo, vuelve a ganar rendimiento. Y ahora se entusiasma. En lo colectivo, incluso.

“Confiamos mucho en nosotros. Jugamos muy bien al fútbol. Se vio reflejado acá: como locales somos muy fuertes. No le tenemos miedo a nadie. Y estamos preparados para pelear por clasificarnos para la Champions”, se envalentonó Barco, al cabo del cuarto triunfo seguido de Racing en la liga francesa. Para él llegará el tiempo de la madurez que da la paternidad. Pero el zurdo que ya debutó en la selección argentina seguirá pisando el balón y jugando a la pelota como lo siente. El fútbol de protero, pero en Europa.

<

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA