En diálogo con Fénix, el pediatra y neurólogo infantil analizó el impacto del uso de pantallas en el desarrollo de los niños y alertó sobre la aparición de síntomas similares al espectro autista vinculados al uso excesivo de dispositivos digitales.
19:09 | Martes 23 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, el pediatra y neurólogo infantil Oscar Villalba se refirió al impacto del uso de pantallas en la infancia y explicó que existen estudios que alertan sobre efectos en el neurodesarrollo.
“Hay varios estudios, tres estudios en realidad, sobre lo que es mal llamado autismo digital”, señaló el especialista, aclarando que el uso de pantallas “no es la causa del autismo”.
En ese sentido, explicó que la exposición excesiva puede generar síntomas similares. “No produce autismo la pantalla, pero produce algunos síntomas del neurodesarrollo que comparten con el trastorno del espectro autista”, indicó.
Villalba detalló que en la práctica clínica se observa un cambio en las dinámicas infantiles. “El uso de pantallas en los chicos está dejando de lado actividades recreativas, de integración social y deportivas”, afirmó.
Además, alertó sobre las recomendaciones internacionales respecto al uso de dispositivos. “La OMS ya dio un mensaje diciendo que el uso de las pantallas tiene que ser disminuido”, recordó.
En esa línea, explicó los límites sugeridos según la edad y remarcó que el uso nocturno no es recomendable. “Las pantallas son fotoestimulantes, entonces el cerebro queda estimulado y le dificulta el sueño”, sostuvo.
Consultado sobre el rol de los dispositivos en la crianza, señaló: “Se ha convertido lamentablemente en el nuevo chupete el teléfono en muchos casos”.
El especialista alertó también sobre la importancia del control del contenido y del tiempo de exposición. “Tenemos que regular qué es el contenido que va a ver”, indicó.
Sobre posibles medidas regulatorias, consideró que el debate ya está instalado a nivel internacional. “Yo creo que sí, hay que ir sobre la limitación del uso de pantalla en los chicos”, afirmó.
Finalmente, al ser consultado sobre la posible dependencia, explicó que se trata de hábitos adquiridos. “Cualquier cambio de costumbre de un niño que está acostumbrado se va a poner mal. Y ese es el límite que tenemos que poner”, concluyó.