La tarde en la plaza San Martín del barrio porteño de Retiro, en la que homenajeó a José de San Martín en un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad, dejó algo muy en claro: tras el cónclave en Casa Rosada entre representantes del Gobierno y el PRO de la semana pasada, hay sintonía entre dirigentes de ambos lados.
Así se vio durante todo el evento. Con el saludo entre el presidente y el alcalde porteño, Jorge Macri, en primer plano.
Todos los miembros del Gabinete nacional como del Gabinete porteño, así como legisladores de las dos fuerzas y la secretaria general de la presidencia Karina Milei, se encargaron de intercambiar abrazos y sonrisas ni bien pisaron el lugar a partir de las 14 horas.
El presidente Javier Milei no fue menos que su elenco de gestión. Cuando arribó al lugar, se encargó de regalar saludos y abrazos. Por ejemplo, a Macri. Y a cada uno de sus funcionarios presentes, ya que estuvo su gabinete completo en el lugar.
En especial, le dedicó un fuerte apretón de brazos a uno de sus ministros predilectos, el hombre que conduce la cartera de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
En medio de enojos oficiales que sobrevolaron sobre su figura, al ser impulsor de las iniciativas que mayor resistencia generaron en la oposición como la denominada Ley de Tierras, Milei quiso enseñar en público que “El Coloso” tiene su total respaldo.
Un detalle no menor: si bien en Casa Rosada se encargaron de desmentir críticas internas contra el funcionario, fuentes libertarias recalcaron que en la mesa política “hubo autocrítica” acerca del fracaso de la iniciativa.
En concreto, este lunes remarcaron que encontraron errores de comunicación al dar a conocer el proyecto que padeció el rechazo de los aliados del oficialismo.
Además de que no tuvieron “timing político ni social” al momento de lanzar el debate, luego de las expresiones sociales en medio del mundial de fútbol sobre la soberanía nacional y las Islas Malvinas.
Pese a todo, agregan que el jefe de Estado lo sostiene a como dé lugar e insisten en que no hay chispazos internos contra el ex titular del Banco Central en la era Mauricio Macri.
En cuanto a Sturzenegger, además de dialogar con todo el que se lo cruce, estuvo de buen humor y regalando sonrisas, además de prestar muchísima atención al discurso presidencial.
Luego de media hora de exposición del economista, hubo lugar para la rosca porteña. Porque en la confitería del Palacio Paz se reunieron a tomar café la jefa del bloque libertario de la Ciudad, Pilar Ramírez, junto con la diputada nacional Silvana Giudice (PRO) y legisladores porteños de color violeta.
Se vio a Rebecca Fleitas, Sandra Rey, Marcelo Ernst, Marina Kienast, Andrea Freguia, Leonardo Seifert y Juan Fernández.
Agencia NA













