Locales

La crisis industrial ya golpea el empleo: cierres, consumo en baja y exportaciones que retroceden en La Rioja

Analisis de EDUARDO NELSON GERMAN

Domingo 23 de Agosto de 2026

350371_1787494193.jpg

11:06 | Domingo 23 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Más de 15 fábricas cerradas, unos 2.500 empleos perdidos y una fuerte caída del consumo muestran que la crisis provincial ya desbordó la discusión política.

La semana riojana estuvo dominada por los Chachos y el enfrentamiento entre el Gobierno provincial y la Casa Rosada. Sin embargo, detrás de esa disputa aparece un problema más profundo: el deterioro del entramado productivo que durante décadas sostuvo buena parte del empleo privado de La Rioja.

Dirigentes del sector advirtieron que más de 15 fábricas cerraron y que alrededor de 2.500 trabajadores perdieron sus puestos. El polo textil es uno de los más afectados por la apertura importadora, la caída de las ventas y el encarecimiento de los costos. La combinación reduce la producción, paraliza líneas y obliga a las empresas a revisar su continuidad.

La crisis industrial se conecta directamente con el consumo. Las ventas de los supermercados riojanos retrocedieron 9,1% durante el primer semestre. Cuando disminuye el empleo formal, las familias recortan gastos; cuando cae la demanda, las fábricas y los comercios venden menos. El resultado es un circuito que se retroalimenta y golpea tanto al trabajador como al empresario local.

Las exportaciones ofrecen otra señal. La Rioja vendió al exterior por unos 94 millones de dólares y quedó entre las provincias con mayor caída respecto de su promedio histórico. No se trata solamente de una estadística comercial: significa menor ingreso de divisas, menor utilización de la capacidad instalada y menos posibilidades de recuperar puestos de trabajo.

El caso de Curtume CBR expone el costo social de los procesos que terminan sin una solución productiva. La quiebra de la curtiembre de Nonogasta volvió a colocar en agenda a los extrabajadores y abrió una disputa política por las decisiones adoptadas después de la expropiación. El dato central, más allá de las acusaciones, es que una planta de importancia regional dejó de generar empleo.

El Gobierno provincial atribuye buena parte del deterioro a las políticas nacionales, la apertura de importaciones y la reducción de recursos. La oposición reclama revisar el gasto, las empresas estatales y la carga tributaria. Ambas discusiones importan, pero ninguna reemplaza la necesidad de un diagnóstico fábrica por fábrica.

La agenda de la próxima semana debería precisar cuáles son las plantas cerradas, cuántos trabajadores fueron despedidos o suspendidos, qué sectores conservan capacidad de recuperación y qué medidas concretas pueden evitar nuevas bajas.

La crisis industrial ya no puede medirse únicamente por comunicados. Su dimensión real está en las máquinas detenidas, los turnos eliminados y los hogares que perdieron un salario.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA