Violeta Carrera Pereyra analizó la situación del empleo y sostuvo que, aunque el desempleo se ubica en el 7,8%, el principal fenómeno es el avance de los puestos de trabajo informales y sin protección social.
17:09 | Viernes 28 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La socióloga e investigadora del Instituto Argentina Grande, Violeta Carrera Pereyra, analizó en diálogo con Fénix la situación del mercado laboral argentino y advirtió que la creciente precariedad se convirtió en uno de los principales problemas del actual escenario económico.
Según explicó, el modelo económico impacta especialmente sobre los sectores que requieren una mayor cantidad de mano de obra, generando una evolución negativa del empleo formal. En ese contexto, sostuvo que actualmente se observa un crecimiento más marcado de la informalidad que del desempleo.
Carrera Pereyra señaló que la tasa de desocupación se encuentra en el 7,8%, pero remarcó que la pérdida de empleo registrado, tanto en el sector privado como en el público, es significativa. De acuerdo con datos surgidos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, indicó que entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026 se generaron más de 600 mil puestos de trabajo privados desprotegidos.
La investigadora explicó que se trata de empleos que no cuentan con aportes jubilatorios, licencias ni otras garantías laborales. Además, advirtió que quienes se desempeñan en estas condiciones quedan particularmente expuestos ante una crisis económica, ya que pueden perder sus ingresos sin contar con mecanismos de protección.
Consultada sobre las mediciones de los salarios en el sector informal, aclaró que, si bien esos ingresos no figuran en los registros previsionales, pueden ser relevados a través de la Encuesta Permanente de Hogares. Sin embargo, sostuvo que en los últimos años mejoró considerablemente la capacidad de la encuesta para captar ingresos salariales y no salariales, por lo que consideró necesario tener cautela al comparar estos datos con períodos anteriores.
Por otra parte, se refirió a la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil y explicó que actualmente su valor ronda los 300 mil pesos. No obstante, remarcó que este indicador ya no representa de manera directa el salario mínimo efectivo de la mayoría de los trabajadores.
En ese sentido, sostuvo que la decisión del Gobierno nacional de mantener reducido el Salario Mínimo, Vital y Móvil tiene un fuerte impacto sobre las asignaciones y transferencias sociales vinculadas a ese indicador. “Habla más del Estado de algunos planes sociales que del ingreso real de trabajadores de la economía”, explicó.
Finalmente, Carrera Pereyra afirmó que, más allá de las diferencias entre los distintos indicadores, los trabajadores perdieron poder adquisitivo desde el cambio de gestión. Según detalló, el salario del sector privado registrado acumuló una pérdida cercana al 13%, mientras que el sector público nacional fue el más afectado, con una caída superior al 30%. En tanto, estimó que los salarios del sector público provincial registraron una pérdida de entre el 15% y el 16%.
La investigadora concluyó que el principal desafío del mercado laboral argentino no pasa solamente por la desocupación, sino también por la calidad de los puestos de trabajo que se están generando y la pérdida de poder de compra de los ingresos.