La abogada previsionalista Soledad Romero Leo advirtió que el aumento del trabajo no registrado reduce la cantidad de aportantes y profundiza la crisis de un sistema jubilatorio que enfrenta crecientes desafíos.
16:11 | Jueves 03 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La abogada previsionalista Soledad Romero Leo analizó en diálogo con Fenix las consecuencias que puede generar el aumento del trabajo no registrado y advirtió que la caída de aportantes pone mayor presión sobre un sistema jubilatorio que ya enfrenta serios desafíos.
Romero Leo cuestionó las afirmaciones sobre una mejora generalizada de los salarios y sostuvo que la realidad económica se refleja en las dificultades cotidianas de los trabajadores y jubilados. Señaló que muchas familias tienen problemas para llegar a fin de mes y remarcó especialmente la situación de los adultos mayores, quienes deben afrontar gastos esenciales como la compra de alimentos y medicamentos.
La especialista explicó que el sistema previsional argentino atraviesa una crisis desde hace muchos años y que existen diversos factores que amenazan su sostenibilidad. Entre ellos mencionó el aumento de la expectativa de vida, que implica que las personas permanezcan durante más tiempo percibiendo una jubilación, y la baja de la natalidad, que a futuro reduce la cantidad de trabajadores que ingresarán al mercado laboral como potenciales aportantes.
En ese sentido, explicó que Argentina cuenta con un sistema público de reparto basado en la solidaridad intergeneracional. Esto significa que los trabajadores activos realizan aportes que permiten financiar las prestaciones de quienes ya se encuentran jubilados.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento del empleo informal representa un problema central para este esquema. Si bien una persona puede tener ingresos trabajando de manera no registrada, esos recursos no generan aportes al sistema previsional, lo que reduce la cantidad de trabajadores que contribuyen al sostenimiento de las jubilaciones actuales.
Romero Leo sostuvo que esta situación debe analizarse junto con los cambios demográficos que atraviesa el país. Según explicó, la población adulta mayor representa actualmente una proporción significativa de la sociedad y ese porcentaje continuará creciendo en las próximas décadas, mientras que la cantidad de nacimientos registra una tendencia descendente.
La abogada también remarcó que el sistema previsional argentino es complejo y está integrado por numerosos regímenes. Además del régimen general administrado a través del SIPA y ANSES, existen sistemas especiales para determinados sectores, regímenes diferenciales por las características de ciertas actividades, cajas de las fuerzas de seguridad y sistemas previsionales provinciales, municipales y profesionales.
En total, señaló que existen más de 160 regímenes previsionales interrelacionados, por lo que consideró que cualquier discusión sobre una reforma debe contemplar la totalidad del sistema y no limitarse únicamente al régimen general.
Finalmente, Romero Leo consideró necesaria una reforma previsional que permita dar respuesta a los desafíos actuales y futuros. En ese marco, alertó que el crecimiento del trabajo informal, la disminución de aportantes, el envejecimiento de la población y la baja natalidad son factores que deberán ser abordados para evitar que la situación continúe deteriorándose en los próximos años.