El economista Gerardo Sánchez advirtió que el costo de los alimentos viene creciendo por encima del salario mínimo desde agosto de 2025 y alertó por la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
18:48 | Viernes 11 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, Gerardo Sánchez, economista y asesor de la Fundación Colsecor, analizó la evolución de la canasta básica alimentaria y el salario mínimo vital y móvil y advirtió que los ingresos vienen perdiendo frente al costo de los alimentos desde hace un año.
Sánchez explicó que desde la Fundación Colsecor realizan mensualmente un relevamiento de la canasta básica alimentaria en pequeñas localidades que cuentan con cooperativas y que, en muchos casos, no están incluidas en el sistema estadístico nacional. El estudio contempla 55 alimentos considerados esenciales para la subsistencia.
Según los datos relevados, en agosto de 2025 el salario mínimo vital y móvil alcanzaba para cubrir 20 días de la canasta básica de un hogar de cuatro personas. Un año después, ese mismo ingreso permite cubrir solamente 16,5 días, lo que implica una pérdida de cuatro días de capacidad de compra.
“El salario mínimo alcanzaba para costear 20 días de la canasta de un hogar de cuatro personas. Y el último dato que tenemos es que alcanza para 16,5. O sea, perdió cuatro días en un año”, explicó Sánchez.
El economista remarcó que el deterioro no se produjo de manera aislada, sino que fue constante: durante ese período no hubo ningún mes en el que el salario mínimo haya aumentado por encima de la canasta básica. “La canasta le viene ganando al salario por goleada”, graficó.
Sánchez aclaró que el salario mínimo no necesariamente representa la situación de todos los trabajadores, pero sostuvo que la tendencia de pérdida de poder adquisitivo también puede observarse al comparar con otros salarios.
De cara a los próximos meses, señaló que algunos alimentos comenzaron a mostrar una mayor estabilidad. El último relevamiento registró una suba del 2% en la canasta, impulsada principalmente por productos estacionales como la papa, el zapallo y la cebolla. En tanto, alimentos de mayor peso como la carne, el pan y los lácteos presentaron un comportamiento más estable.
Sin embargo, advirtió que si los salarios continúan aumentando a un ritmo cercano al 1%, la recuperación del poder adquisitivo seguirá siendo un desafío. “La única esperanza es que el costo de los alimentos deje de aumentar a esa velocidad”, sostuvo.
Finalmente, Sánchez puso el foco en el tiempo que llevan las familias soportando esta pérdida. Consideró que, aun suponiendo que el plan económico logre alcanzar el objetivo de anclar los precios, el problema es cuánto tiempo necesitarán los ingresos para recuperar el terreno perdido. “Hace un año que viene perdiendo y cuánto queda hacia adelante. Es mucho tiempo, es mucho cansancio, es mucho sacrificio”, concluyó.