El cardiólogo Lucio Barbero explicó cómo afecta el calor intenso a las personas hipertensas y recomendó controles médicos, buena hidratación y actividad física moderada.
19:08 | Viernes 02 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, el médico cardiólogo Lucio Barbero (M.P. 2419) explicó qué deben tener en cuenta las personas con hipertensión ante la llegada de temperaturas elevadas. Indicó que con el calor las arterias se dilatan y la presión tiende a bajar, pero que un calor muy intenso, o un viento zonda, activa otros mecanismos: aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, y se envía más sangre a la piel para refrigerar el cuerpo. "El paciente que ya tiene una enfermedad previa es el que puede sufrir un colapso", advirtió.
Según explicó, muchos pacientes que toman dos, tres y hasta cuatro fármacos pueden sentirse decaídos en esta época porque, junto con el calor, la presión baja de más. Por eso recomendó hacer los controles en primavera y comienzos del verano, ya que en esos casos puede ser necesario ajustar la medicación. En cambio, quienes tienen la presión alta y no se controlan pueden sufrir un aumento mayor ante un fenómeno como el zonda.
Barbero remarcó la importancia de mantenerse bien hidratado, y señaló que la deshidratación explica los casos de adultos mayores con presión que sube y baja de un día para el otro. También aconsejó hacer actividad física en horarios de menos calor y sin intensidad excesiva. "Si alguien está acostumbrado a caminar tres kilómetros, que no salga un día a caminar seis a las tres de la tarde", ejemplificó.
Sobre las bebidas isotónicas, afirmó que en cantidades leves a moderadas son beneficiosas, porque aportan electrolitos que ayudan a retener el líquido en los vasos y hacen que el corazón trabaje mejor. Sugirió, por ejemplo, diluir medio litro de bebida isotónica en medio litro más de agua, y advirtió que no es saludable consumir tres, cuatro o cinco en una tarde.
Respecto del viento zonda, comparó la exposición con entrar a un horno y recomendó a las personas mayores y a quienes tienen patologías cardíacas, como insuficiencia cardíaca o cardiopatías, evitar salir a caminar mientras dura.
Finalmente, aconsejó adecuar la actividad física a la edad, ya que, según dijo, ninguna actividad de alta intensidad demostró prolongar la vida. A quienes quieran empezar un deporte como fútbol o pádel les recomendó hacerse antes un chequeo con electrocardiograma, ecocardiograma y prueba de esfuerzo, que permiten detectar patologías eléctricas y del músculo cardíaco y, en un porcentaje alto de casos, evitar la muerte súbita.