“Nunca entendí bien por qué había pasado. A Ale lo quise mucho, fue con quien armamos Videomatch. Venía, hablábamos, trabajó conmigo y se fue. Hizo una demanda por algo que no pensaba igual. Lo habíamos hablado, nunca quise eso. Escalamos instancias judiciales, donde le tenés que entregar las cosas a un abogado, y fue una pena ”, explicó el Cabezón sobre el fin del vínculo con el productor.
Además, explicó el fuerte lazo que hay entre sus hijos con los Stoessel: “Fran es amigo de mi hijo Fran, Martina era amiga de Mica y Cande. Entiendo lo que le puede haber contado. Mica y Cande me dicen el otro día: ‘Lo sacó al tema’, y yo le dije: ‘Está bien’. No lo había escuchado ”.
“A mis hijas les dolió. A mí no. Hicieron un libro mío también. Lo malo, pero también hicieron lo bueno. Martina me parece una gran artista, las canciones las tengo en mi playlist”, confesó por donde pasó su principal tristeza.