Malvina Vilte, trabajadora de la UNLaR: “Yo digo basta, dejemos a nuestro estamento que internamente elija las autoridades gremiales”
La trabajadora nodocente, integrante de la comisión directiva de ATUR, cuestionó decisiones de la actual gestión universitaria y pidió que se respete la autonomía del gremio de cara al próximo proceso electoral.
Martes 18 de Agosto de 2026
11:12 | Martes 18 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, Beatriz Malvina Vilte, trabajadora de la Universidad Nacional de La Rioja con 28 años de trayectoria e integrante de la comisión directiva de ATUR, cuestionó a la gestión de la rectora Natalia Celeste Álbarez Gómez y aseguró que su planteo responde a situaciones que, según afirmó, afectan a trabajadores de la institución.
Vilte aclaró inicialmente que sus declaraciones fueron realizadas a título personal y que no habla en nombre de toda la conducción gremial. “Eso fue una manifestación personal. Si bien yo soy parte de la comisión directiva de ATUR, no soy la conducción de ATUR”, explicó.
La trabajadora sostuvo que durante la actual gestión se produjeron cesantías, cambios de oficinas, sumarios y modificaciones en las condiciones laborales que, según su interpretación, afectaron a trabajadores nodocentes.
“Esto, lejos de ser una falta de respeto, no es más ni menos que un pedido de basta, de basta”, expresó Vilte.
En ese sentido, enumeró situaciones que considera particularmente graves. “Desde el primer día nos bajó concursos, echó gente, sumaría, cambió de oficina, cesó en el pago de la cuota y nosotros no hemos interferido ni en un solo acto de su gobierno”, afirmó.
Respecto de las cesantías, sostuvo que al inicio de la gestión se produjeron bajas de trabajadores que se encontraban en planta permanente. “Dio de baja más de 20 personas que estaban en planta permanente”, aseguró, aunque aclaró que esos casos continúan en instancia judicial.
Vilte también cuestionó situaciones relacionadas con trabajadores del Hospital Escuela y de Clínicas de la UNLaR. Según afirmó, algunos empleados fueron sancionados por situaciones vinculadas con inasistencias y problemas de salud.
Otro de los puntos centrales de su reclamo está relacionado con ATUR y el proceso electoral del gremio. La trabajadora sostuvo que se produjeron movimientos de afiliación que, según su interpretación, podrían influir en la próxima elección de autoridades sindicales.
“Dejemos a nuestro estamento que internamente elija las autoridades gremiales como quiera, que se respete el convenio colectivo, que basta del cese de hostigamiento”, manifestó.
Vilte aseguró que la situación que más la afectó se produjo mientras atravesaban una delicada situación de salud de la dirigente de ATUR, Alicia Luna. Según relató, en ese período observó un movimiento de afiliaciones que despertó sus cuestionamientos.
“Me tocó presenciar como en más de 20 personas en el mismo horario, con la misma nota, con el mismo formulario, fueron a afiliarse al gremio”, relató.
La trabajadora sostuvo además que algunas de las personas que se acercaron a afiliarse serían funcionarios vinculados a la actual gestión universitaria. “Todos los demás que son funcionarios fueron a afiliarse como no docentes”, afirmó.
Vilte remarcó que su reclamo no apunta a desconocer la autoridad de la rectora. “Es mi autoridad y la respeto como tal”, sostuvo, aunque inmediatamente marcó una diferencia respecto de las decisiones que cuestiona: “Lo que no respeto es lo que nos hizo cuando fue muy fuerte”.
Con 28 años de antigüedad en la institución, también recordó su propia situación laboral y afirmó que había obtenido el mejor promedio en un concurso de ascenso antes de que su resultado fuera dejado sin efecto.
“Yo tengo 28 años de antigüedad, he rendido concurso de ascenso, he tenido el mejor promedio entre más de 30 concursantes y me lo han hecho bajar a los dos días de asumir”, aseguró.
Finalmente, Vilte pidió que el próximo proceso electoral de ATUR se desarrolle sin intervención de la conducción universitaria y dentro de los mecanismos propios del gremio.
“Las elecciones se ganan, se pierden, con sus vaivenes, pero hay derechos que deben permanecer incólumes”, sostuvo.
La trabajadora concluyó que su planteo busca defender los derechos laborales y la autonomía gremial dentro de la Universidad Nacional de La Rioja.