l analista político Julio Burdman sostuvo que el Presidente apuesta a fortalecerse en el interior, donde mejor mide, y que mantiene una imagen razonable para su tercer año de mandato.
16:19 | Jueves 08 de Octubre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Multiplataforma Fénix, el analista político Julio Burdman analizó los motivos de la agenda de visitas del presidente Javier Milei a las provincias, que se suma a su viaje a Estados Unidos. Sostuvo que se trata de una decisión estratégica: el Presidente y su equipo saben que su "punto fuerte" está en el interior del país, mientras que le fue peor en la Capital y en el Conurbano bonaerense cuando ganó las elecciones presidenciales.
Burdman explicó que, al descomponer la imagen y la aprobación de la gestión, los mejores números aparecen en las provincias, en la región centro y en ciertas provincias del norte, donde le va mejor que en Buenos Aires. Por eso consideró lógico que quiera reforzarse donde está más fuerte, y señaló que también cuenta la cuestión electoral, que comienza a sumar.
Agregó que el Presidente está muy interesado en la buena relación con los gobernadores, como mostró el viaje a París con 13 provincias, 12 gobernadores y una vicegobernadora. Indicó que necesita su apoyo para ciertas leyes que busca aprobar de aquí a fin de año, entre ellas la suspensión de las PASO. "No creo que sea casualidad que esté lanzando una mayor presencia en el interior", afirmó.
Sobre la imagen presidencial, dijo que Milei tiene una imagen positiva de entre 37 y 38 puntos y una aprobación de gestión de algo más de 40, según las principales consultoras. Aclaró que no son los valores de los dos primeros años, pero que para un tercer año no son malos, sobre todo si se comparan con los de Alberto Fernández o Mauricio Macri en el mismo momento de sus mandatos. Agregó que Milei sigue liderando el escenario de intención de voto, algo que atribuyó en buena medida al interior.
Consultado sobre los puntos más valorados de la gestión, mencionó el control de la inflación, que sigue existiendo pero tuvo una baja sustantiva, y la seguridad en ciertas regiones, como Santa Fe y el Gran Rosario. Señaló que inflación e inseguridad, los principales problemas cuando asumió, pasaron a un lugar secundario, y que hoy preocupan más el empleo y el poder de compra del salario, además de la corrupción, que bajó su prioridad.
Por último, advirtió que, aunque la inflación se controló relativamente, para la mayoría de los argentinos el ingreso no alcanza, porque los precios son muy altos en comparación con otros países de América Latina.