El papa Francisco continúa con sus tareas pastorales a pesar de estar internado y emitió un mensaje para el tiempo de la Cuaresma.
19:07 | Martes 25 de Febrero de 2025 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Luego de las fiestas de Carnaval, la Iglesia Católica comienza a vivir el tiempo de Cuaresma, tiempo de preparación para la Pascua que dura 40 días y concluye el Jueves Santo. Este tiempo es uno de los más importantes para el cristianismo y, por este motivo, el Papa suele emitir un mensaje especial. Francisco, en esta ocasión, llamó a los fieles a "caminar juntos en la esperanza".
En un comunicado si una gran extensión, el papa Francisco hizo énfasis en el Año Jubilar y su lema para atravesar la Cuaresma, llamando a los fieles a se "peregrinos de la esperanza". En este sentido, recordó que el lema elegido para el Jubileo "evoca el largo viaje del pueblo de Israel hacia la tierra prometida, narrado en el libro del Éxodo; el difícil camino desde la esclavitud a la libertad, querido y guiado por el Señor, que ama a su pueblo y siempre le permanece fiel".
En este sentido, destacó que es imposible pensar en el Éxodo "sin pensar en tantos hermanos y hermanas que hoy huyen de situaciones de miseria y de violencia, buscando una vida mejor para ellos y sus seres queridos". bajo esta idea, Francisco llamó a los cristianos a hacerse una serie de preguntas: "¿Cómo me dejo interpelar por esta condición? ¿Estoy realmente en camino o un poco paralizado, estático, con miedo y falta de esperanza; o satisfecho en mi zona de confort? ¿Busco caminos de liberación de las situaciones de pecado y falta de dignidad?".
Francisco recordó a los "peregrinos de la esperanza" en su mensaje de Cuaresma. Foto: EFE.
Además, destacó que "los cristianos están llamados a hacer camino juntos, nunca como viajeros solitarios", en línea con la idea de que "nadie se salva solo. El Espíritu Santo nos impulsa a salir de nosotros mismos para ir hacia Dios y hacia los hermanos, y nunca a encerrarnos en nosotros mismos", concepto que fue una marca propia de su pontificado. Remarcó también que esto es importante ya que "vamos en la misma dirección, hacia la misma meta, escuchándonos los unos a los otros con amor y paciencia".
Luego, citó a Benedicto XVI en su encíclica Spe salvi: "El ser humano necesita un amor incondicionado. Necesita esa certeza que le hace decir: 'Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro'".
"La esperanza es “el ancla del alma”, segura y firme. En ella la Iglesia suplica para que 'todos se salven' (1 Tm 2,4) y espera estar un día en la gloria del cielo unida a Cristo, su esposo. Así se expresaba santa Teresa de Jesús: 'Espera, espera, que no sabes cuándo vendrá el día ni la hora. Vela con cuidado, que todo se pasa con brevedad, aunque tu deseo hace lo cierto dudoso, y el tiempo breve largo'", concluyó.