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Ricardo Quintela con Victor Hugo Morales: "Con Milei intercambiamos palabras un poco fuertes, se molestó, se levantó y se fue"

El gobernador riojano relató en AM 750, en diálogo con Víctor Hugo Morales, el episodio que protagonizó con el presidente durante la única reunión que el mandatario nacional sostuvo con la totalidad de los gobernadores.

Lunes 27 de Abril de 2026

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16:37 | Lunes 27 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, reveló los detalles del cruce que protagonizó con el presidente Javier Milei durante la única reunión en la que el mandatario nacional convocó a la totalidad de los gobernadores argentinos desde el inicio de su gestión. «Intercambiamos palabras un poco fuertes. Él se molestó, se levantó y se fue», relató el mandatario riojano en una entrevista concedida al periodista Víctor Hugo Morales en el programa La Mañana de AM 750.

El relato del episodio, hasta ahora reservado al ámbito de los rumores políticos, adquiere relevancia particular por el momento en que Quintela decide hacerlo público. El gobernador riojano se prepara para lanzar formalmente este 1° de Mayo su candidatura presidencial en el predio porteño de Parque Norte, en el marco de la jornada "El peronismo debate para ser alternativa nacional". La revelación opera como un capital político concreto: posiciona al mandatario riojano como el dirigente peronista que enfrentó cara a cara al presidente en el escenario más institucional de la política federal argentina.

La economía narrativa de la frase elegida por Quintela resulta significativa. El gobernador no detalla los términos exactos del intercambio ni el contenido específico de la disputa, pero ofrece la imagen política central: un presidente que se levanta y abandona una reunión institucional con los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño tras un cruce verbal con el mandatario riojano. La escena funciona como metáfora visual del estilo de gestión de Milei frente al federalismo argentino y, simultáneamente, como ejemplo de la firmeza con la que Quintela enfrenta a la Casa Rosada.

La elección de Víctor Hugo Morales como interlocutor para la revelación tampoco resulta casual. El periodista uruguayo, conductor histórico de programas en AM 750 y referente de la militancia comunicacional del campo nacional y popular, ofrece una caja de resonancia específica: el público que sigue La Mañana es predominantemente militante peronista, identificado con sectores críticos del gobierno de Milei, y predispuesto a leer la confrontación con la Casa Rosada como atributo positivo de un dirigente. Quintela construye así legitimidad en el segmento del electorado peronista que aspira a movilizar el 1° de Mayo.

 
 
 

El contraste con otros gobernadores peronistas profundiza la lectura política. Mientras los mandatarios de Tucumán (Osvaldo Jaldo) y Catamarca (Raúl Jalil) optaron por una relación pragmática con la administración Milei —acompañando proyectos en el Congreso, evitando confrontaciones públicas y negociando bilateralmente— Quintela construyó su perfil sobre el eje opuesto: la confrontación abierta, la judicialización de los conflictos y la denuncia mediática. La revelación del cruce en la reunión de gobernadores reafirma esa diferenciación táctica.

La descripción del episodio también plantea un costado institucional preocupante. La reunión a la que asistieron los gobernadores constituía el principal espacio de articulación federal entre el Poder Ejecutivo nacional y los ejecutivos provinciales. Que el presidente abandone ese ámbito tras un cruce verbal con uno de los mandatarios provinciales habla menos del estilo personal del jefe de Estado que de la salud institucional del federalismo argentino. La definición de Quintela —dejada caer en clave anecdótica— funciona también como denuncia velada del modo en que la Casa Rosada se relaciona con los gobiernos provinciales.

En la misma entrevista con Morales, Quintela aprovechó para fijar posición sobre el modelo de desarrollo minero que impulsa la provincia. «El problema de la minería está en la política extractivista, que no genera mucho trabajo. Pero si le agregamos valor al metal, seguramente va a haber mucho más empleo», planteó el mandatario, en una definición que diferencia su mirada de la matriz extractivista pura que predomina en otras provincias mineras como San Juan o Catamarca, y que vincula la actividad con el modelo industrialista que reivindica el peronismo histórico.

La articulación entre el relato del cruce con Milei y la definición sobre minería con valor agregado configura el doble movimiento estratégico del lanzamiento quintelista. Por un lado, la confrontación personal con el presidente le aporta perfil opositor inequívoco frente al electorado peronista. Por el otro, la propuesta sobre desarrollo industrial de la minería le permite construir una agenda económica positiva, alejada del relato meramente reactivo y anclada en una visión propia sobre cómo debería desarrollarse la actividad en provincias como La Rioja.

Para los Menem riojanos —Martín, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, y Eduardo «Lule», segundo de Karina Milei en La Libertad Avanza— la revelación del episodio configura un escenario incómodo. Los dirigentes libertarios riojanos deberán decidir si validan públicamente la versión del gobernador o si despliegan una contranarrativa que matice o desmienta la escena descripta. Cualquiera de las dos opciones implica costos políticos: ratificarla refuerza el perfil destemplado del presidente, contradecirla coloca a Quintela en posición de víctima de una campaña oficial.

La pregunta que queda planteada es si el relato del cruce se transformará en una pieza estable del repertorio de campaña de Quintela rumbo a 2027. La respuesta dependerá de cómo evolucione la confrontación con la Casa Rosada y de la capacidad del quintelismo para sostener el perfil opositor sin caer en la repetición. Por ahora, a 48 horas del lanzamiento en Parque Norte, la imagen del presidente abandonando una reunión institucional tras un cruce con el gobernador riojano se transforma en una de las primeras estampas del relato político con el que Quintela aspira a disputar la presidencia de la Nación.

El episodio se inscribe en un cuadro más amplio de confrontación sostenida entre la administración riojana y el gobierno nacional. La provincia mantiene un litigio en la Corte Suprema por las transferencias coparticipables que considera retenidas indebidamente, denuncia el ahogamiento financiero como política sistemática del oficialismo, encabeza el ranking nacional de cierre de empresas con una caída del 16,1% del parque productivo y arrastra un default sobre sus bonos en moneda extranjera que mantiene activos litigios en tribunales de Nueva York. Cada uno de esos frentes opera como argumento del relato confrontativo que el quintelismo viene construyendo desde 2024.

 

Por EDUARDO NELSON GERMAN

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