"Marcelo se había obsesionado conmigo y siempre me hizo la vida imposible. Yo no quería ni nombrarlo porque aparecía. Estaba mal de la cabeza", recordó la bailarina al describir el difícil momento que le tocó atravesar.
Frente a ese panorama, explicó que decidió hablar personalmente con la One para pedirle que evitara sacar el tema durante las galas del certamen, ya que cada mención le generaba nuevos inconvenientes: "La llamé y le pedí: 'No lo nombres a Marcelo, porque después tengo problemas yo. Me llama por teléfono, viene a donde estoy'".
Lejos de empatizar con su pedido, ignoró la advertencia de la participantey continuó trayendo al productor a la conversación de forma sistemática. La actitud de la conductora sembró una fuerte sospecha en Guerrero. "No sé si era amiga de Marcelo Durán o él le tiraba un sobrecito con plata para que lo nombrara", disparó.
Cómo fue la relación de Adabel Guerrero y Marcelo Durán
Adabel Guerrero y el productor teatral Marcelo Durán mantuvieron una breve relación sentimental a comienzos de la década del 2000. Tras la separación, la bailarina aseguró que comenzó a atravesar un verdadero calvario debido a una presunta obsesión de su expareja.
Con el paso del tiempo, Guerrero denunció haber sido víctima de reiterados episodios de hostigamiento y acoso. Según relató, Durán la llamaba de manera insistente, se presentaba en los lugares donde trabajaba e incluso desobedecía las restricciones que le había impuesto la Justicia.
Del otro lado, el productor rechazó esas acusaciones y apuntó contra la bailarina. En distintas declaraciones públicas, la responsabilizó por la pérdida de contratos laborales, aseguró que lo había dejado "sin nada" y hasta la acusó de haber cometido un robo en la vivienda que compartían.
El conflicto terminó en la Justicia, que en su momento dispuso medidas de restricción para impedir cualquier tipo de acercamiento o contacto de Durán con Guerrero. Con el paso de los años, el productor fue sobreseído en la causa y el expediente quedó cerrado. Sin embargo, la bailarina continúa recordando aquel episodio como uno de los momentos más duros de su vida y sostiene que las consecuencias emocionales de esa experiencia perduraron durante mucho tiempo.