En diálogo con Fenix, el licenciado en Ciencias Políticas Emanuel Girard analizó las recientes declaraciones internacionales sobre la soberanía de las Islas Malvinas y advirtió sobre los intereses geopolíticos y políticos
16:17 | Martes 08 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Girard se refirió inicialmente a las declaraciones de un funcionario del gobierno de Israel, quien planteó que su país debería respaldar abiertamente el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas y sostuvo que el territorio ocupado por Gran Bretaña debería ser devuelto a la Argentina.
El analista consideró necesario observar quiénes son los actores que intervienen y cuáles son los intereses que existen detrás de estos movimientos diplomáticos. En ese sentido, también mencionó los vínculos de empresas británicas que operan en las Islas Malvinas con capitales y compañías de origen israelí.
“Es entender quiénes son los actores políticos y cuáles son los verdaderos intereses atrás de estos movimientos geopolíticos”, señaló Girard.
Para el especialista, la cuestión Malvinas constituye una causa transversal para la sociedad argentina y atraviesa las diferencias políticas, ideológicas y regionales. Sin embargo, consideró que el tratamiento que realiza actualmente el Gobierno nacional debe analizarse también desde una perspectiva política interna.
Girard sostuvo que el presidente Javier Milei recuperó centralidad en la agenda pública a partir de la cuestión Malvinas, en un contexto marcado por dificultades económicas, reclamos salariales, conflictos educativos y otros problemas que afectan al Gobierno.
“Nadie está sacando del tema la centralidad que tiene la integridad territorial de nuestro país, nadie lo pone en discusión, nadie pone en discusión la soberanía, las Malvinas son argentinas”, remarcó.
En esa línea, el licenciado en Ciencias Políticas cuestionó que el reclamo soberano pueda ser utilizado para desplazar de la discusión pública otros problemas que atraviesa el país. Mencionó particularmente la situación económica, la inflación, la caída de la actividad industrial y distintos episodios políticos recientes.
“Es imposible pensar que estamos hablando en septiembre de Malvinas, porque acá el elefante en la habitación, como bien dicen los británicos, es la economía y la corrupción”, sostuvo.
Girard también puso el foco en las relaciones regionales y en la posición de Brasil frente al conflicto entre Argentina y el Reino Unido. Según explicó, para comprender la postura brasileña es necesario analizar la dinámica histórica y política entre ambos países y el lugar que ocupa Brasil en el escenario sudamericano.
El analista planteó que las decisiones y declaraciones de los gobiernos no pueden observarse de manera aislada, ya que forman parte de un entramado de relaciones internacionales donde intervienen intereses económicos, políticos y estratégicos.
En ese contexto, consideró que el reclamo por la soberanía de las Malvinas mantiene un fuerte respaldo social en Argentina, pero advirtió que los distintos posicionamientos internacionales deben ser analizados con atención para distinguir entre un respaldo efectivo a la causa argentina y declaraciones vinculadas a intereses coyunturales.