Profesionales del área de Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental Comunitaria advirtieron por el fuerte aumento de la demanda en Salud Mental durante los últimos meses.
18:50 | Martes 08 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El Servicio de Salud Mental del Hospital Vera Barros atraviesa un marcado incremento de la demanda, con profesionales que advierten sobre el crecimiento de casos de lesiones autoinfligidas y situaciones de crisis en personas de distintas edades.
En diálogo con Fenix, el jefe de residentes de la Residencia Interdisciplinaria en Salud Mental Comunitaria (RISAMC), doctor Mauro Villa, y la jefa del Servicio de Salud Mental, licenciada Jesica Ríos, explicaron que durante los últimos tres meses observaron un aumento significativo de los casos que llegan a las guardias.
Ríos señaló que reciben situaciones que involucran a personas desde los 15 años hasta adultos de 60 y 70 años. El incremento de la demanda también generó una fuerte presión sobre las camas disponibles, ya que el servicio cuenta con una capacidad aproximada para 40 personas.
Los profesionales remarcaron que no existe un único factor que explique estas situaciones. Villa sostuvo que cada caso debe analizarse de acuerdo con el contexto particular de la persona, aunque reconoció que actualmente los problemas económicos aparecen con frecuencia como un factor que afecta la salud mental.
También mencionó otras situaciones que pueden desencadenar una crisis, como la pérdida de un familiar o de una persona cercana.
En el caso de los adolescentes, Ríos destacó la presencia de problemáticas como el bullying, la depresión, las dificultades económicas, el abuso y el consumo problemático de sustancias. Explicó que algunos jóvenes llegan a la guardia central del hospital bajo los efectos del consumo y luego requieren la intervención del equipo especializado.
El protocolo establece que la persona es evaluada inicialmente en la guardia central por un médico clínico. A partir de allí se determina si existe ideación pasiva de muerte, ideación activa o un intento de lesión autoinfligida, y se solicita la intervención de Salud Mental cuando corresponde.
Según explicaron, dependiendo de cada situación puede determinarse una internación, requerirse el acompañamiento permanente de un familiar o referente, o realizarse una derivación hacia otros dispositivos públicos, como los CAPS o servicios especializados en adolescencia y consumo problemático.
Uno de los datos que generó mayor preocupación es la estimación de hasta 60 intentos por mes que manejan los profesionales. Ríos aclaró que esta cifra surge de un registro realizado por los propios equipos de Salud Mental y no de una estadística oficial digitalizada del Ministerio de Salud.
“Nos alarmó los casos de intento de suicidio, de abuso y dependencias de sustancias que ingresan acá al internado”, sostuvo la profesional, quien remarcó que durante los últimos meses observaron un crecimiento notable de estas situaciones.
La problemática alcanza también a personas provenientes del interior provincial. Ríos explicó que muchos de estos casos llegan a la Capital y son atendidos inicialmente por la guardia central del Vera Barros, debido a que el servicio funciona como referencia para distintas situaciones de salud mental.
Frente a este escenario, los profesionales insistieron en la necesidad de fortalecer los equipos y sumar especialistas. Villa y Ríos también remarcaron que hablar de salud mental es una herramienta fundamental para prevenir situaciones de crisis y reducir el estigma.
“El tema es hablarlo, es hablarlo, es socializarlo”, sostuvo Ríos, quien consideró que visibilizar estas problemáticas permite generar conciencia y promover la búsqueda de ayuda.
En ese marco, anunciaron que este viernes realizarán una actividad en la Plaza 25 de Mayo, desde las 9, junto a residentes de la RISAMC y profesionales del Servicio de Salud Mental, en el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre.