Ada Rizzardo recordó a su hija a 36 años del femicidio que conmocionó a Catamarca y al país. Aseguró que aún espera que los responsables y quienes encubrieron el crimen cuenten toda la verdad.
16:13 | Miércoles 09 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, Ada Rizzardo, mamá de María Soledad Morales, recordó a su hija al cumplirse 36 años del crimen que marcó la historia de Catamarca y tuvo repercusión en todo el país. Conmovida, aseguró que el paso del tiempo no modificó el dolor y que para ella lo ocurrido continúa presente como si hubiera sucedido ayer.
Rizzardo sostuvo que no siente rencor ni deseos de venganza, pero que todavía espera que quienes tuvieron responsabilidad en el crimen puedan contar toda la verdad. “Yo no guardo rencor, ni odios, ni sed de venganza a nadie”, expresó, aunque remarcó que como madre siempre esperó que alguno de los autores o cómplices explicara qué ocurrió con su hija.
La madre de María Soledad también cuestionó que la investigación no haya profundizado sobre todas las personas que, según su mirada, tuvieron algún grado de responsabilidad en el caso. Recordó que el proceso judicial terminó con las condenas de Guillermo Luque y Luis Tula, pero sostuvo que el encubrimiento quedó sin una investigación suficiente.
“Como madre yo siempre esperé, espero de que alguna vez que algunos de los autores o cómplices han dicho la verdad de lo que pasó con mi hija”, manifestó. En ese sentido, afirmó que todavía le resulta doloroso observar que personas a las que considera vinculadas con el encubrimiento puedan caminar libremente por las calles de Catamarca.
Consultada sobre qué haría si alguno de los condenados se acercara a pedirle perdón, Rizzardo reconoció que no sabe si ese momento llegará, pero aseguró que estaría dispuesta a escuchar. “María Soledad merecía y merece que de todos los implicados algún día le pidan perdón a ella”, sostuvo.
A 36 años del crimen, también destacó el acompañamiento que recibió de la sociedad y especialmente de las compañeras de colegio de su hija. Recordó que aquellas jóvenes, que tenían alrededor de 17 años, fueron protagonistas de las marchas del silencio y enfrentaron un contexto de temor, amenazas e interrogatorios.
Rizzardo valoró especialmente el rol de la hermana Marta Pelloni, a quien definió como una mujer fundamental en aquella lucha. Contó que las compañeras de María Soledad fueron quienes impulsaron las primeras movilizaciones y que, pese a las advertencias y al miedo, decidieron salir a reclamar justicia por su compañera.
“Ellas no tuvieron miedo, tuvieron la valentía y bueno, salieron y exigían justicia para su compañera”, recordó.
La madre de María Soledad consideró además que, pese a los avances en materia de violencia de género, todavía queda mucho por cambiar. Señaló que cuando ocurrió el crimen ni siquiera existía el término femicidio y sostuvo que la sociedad debe continuar trabajando para que nadie tenga miedo de decir la verdad.
En ese sentido, dejó un mensaje para otras familias que atraviesan situaciones similares y luchan contra la impunidad: “No hay que cansarse, hay que seguir, seguir por más amenazas que haya”.
Finalmente, Rizzardo pidió a las nuevas generaciones que disfruten de sus experiencias y viajes de manera responsable, recordando que María Soledad no pudo cumplir el viaje de egresados que tanto esperaba. “No quiero que haya otra madre, otro padre, familia, que sufran”, expresó.
A 36 años de aquel crimen, Ada Rizzardo mantiene intacto el recuerdo de su hija y asegura que continuará reclamando verdad y justicia. También agradeció especialmente a los medios de comunicación y a la comunidad riojana por mantener viva la memoria de María Soledad.