El analista internacional sostuvo que la posibilidad de un conflicto entre Argentina y el Reino Unido es “completamente disparatada” y consideró que las declaraciones del presidente estadounidense forman parte de una estrategia de hostigamiento
19:00 | Lunes 14 de Septiembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, Gabriel Puricelli, analista internacional, cuestionó las recientes declaraciones de Donald Trump sobre la cuestión Malvinas y consideró que el mandatario estadounidense demuestra un elevado nivel de desinformación al plantear la posibilidad de un conflicto entre Argentina y el Reino Unido.
Puricelli sostuvo que la mera hipótesis de que Argentina pueda entrar en un enfrentamiento con el Reino Unido en el corto plazo es “completamente disparatada”. En ese sentido, interpretó los dichos de Trump dentro de una dinámica de competencia y hostigamiento retórico que el presidente estadounidense mantiene incluso con países que históricamente fueron aliados de Estados Unidos.
Para el analista, la inclusión de Malvinas en la agenda de Trump no responde a una estrategia diplomática sofisticada ni a conversaciones específicas con el Gobierno argentino, sino a los propios intereses del mandatario estadounidense. Según explicó, Trump busca presionar al Reino Unido para que incremente su presupuesto de defensa y, al mismo tiempo, favorecer políticamente a sectores de la extrema derecha británica.
Puricelli comparó esta situación con otras posiciones adoptadas por Trump desde el comienzo de su mandato, entre ellas sus cuestionamientos sobre Groenlandia y su planteo de que Canadá debería convertirse en un Estado de Estados Unidos.
En relación con el Atlántico Sur, el analista consideró que la postura de Trump debe interpretarse dentro de su visión geopolítica del continente americano. Recordó que el mandatario planteó desde el inicio de su gestión una recuperación de la denominada doctrina Monroe, a la que posteriormente hizo referencia con una denominación propia.
Según Puricelli, Trump concibe al hemisferio occidental como un espacio donde Estados Unidos debe mantener una posición de primacía y considera que las demás naciones de la región tienen una soberanía limitada frente a ese poder.
“Cuando Trump piensa que el Reino Unido no debería estar en el Atlántico Sur, lo piensa desde esa perspectiva”, explicó el especialista. En ese razonamiento, agregó, la reivindicación argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas queda relegada a un segundo o tercer orden frente a los intereses estratégicos de Estados Unidos.
De esta manera, Puricelli consideró que los dichos de Trump sobre Malvinas deben ser analizados más como parte de su estrategia geopolítica y de presión sobre otros países que como un respaldo concreto a la posición argentina sobre la soberanía de las islas.