Internacionales

Pedro Sánchez sondea la salida de Óscar Puente a la espera de su comparecencia el martes en el Congreso

El presidente asume que el ministro, al que se ha llegado a situar como sucesor, puede haber dejado de ser un activo para el partido en esta campaña

Domingo 01 de Noviembre de 2026

358828_1793534812.jpg

09:01 | Domingo 01 de Noviembre de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Las crisis no tumban gobiernos tanto como la forma de responder a ellas. El de Pedro Sánchez está en ese punto, obligado al cálculo político desde que un tren de Renfe alcanzó a otro de Iryo el miércoles a las 8:53 de la mañana en Urda, nueve meses y diez días después del accidente de Adamuz, también en la línea Madrid-Sevilla de alta velocidad. Entonces fueron 46 los fallecidos; en este han sido 69, cifra todavía provisional. Óscar Puente, el ministro al mando, se ha convertido en un problema para el presidente, sin pólvora para reemprender la campaña, para infundir ilusión en medio del miedo y la confusión.

 

Enfrente tiene a la derecha, que se ha repartido los papeles, al menos en las primeras horas. El PP adoptó el institucional, limitándose a expresar su dolor y solidaridad y a exigir una investigación para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades. Alberto Núñez Feijóo esperó al viernes para pedir la dimisión de Puente, para señalar las deficiencias en la gestión del ferrocarril en España, sin alzar la voz; pero Vox se quedó de guardia. Aún llegaban equipos de rescate a Urda, ya se habían contado diez muertos cuando Santiago Abascal apareció en Santander. En torno a él, una masa gritando “Pedro Sánchez/hijo de puta”, que no acalló.

“El PSOE ya no aguanta”

Pero la inquietud más urgente del PSOE no tiene el rostro de Núñez Feijóo ni el de Abascal, sino el de Ada Colau o Gabriel Rufián, o de compañeros en sus propias filas. Avanza ABC que Sánchez ha encargado encuestas sobre el impacto del accidente en las elecciones generales, más particularmente para saber qué hace con el ministro de Transportes. El Frente Amplio, aliado, le ha pedido que lo destituya; los sindicatos están enfadados por el señalamiento al operario de Adif que ordenó al AVE retomar la marcha; PNV o ERC dicen aguardar muy preocupados a la comparecencia de Puente ante la Comisión Permanente. El BNG cree que tiene “los días contados”. El tono de la sesión dictará. Es el martes.

 
 
 
Juan Bravo exige una gestión ferroviaria "que recupere la cultura de la seguridad".

Asegura Narciso Michavila, presidente de la consultora GAD3, que la tragedia de Urda ha provocado “un cambio abrupto de voto”, que las últimas horas han desbaratado la inercia hacia las elecciones generales. “El PSOE ya no aguanta”, sostiene el sociólogo, que con los datos a su disposición observa un PP con mejor resultado que en 2023 y con una mayoría reforzada en el Senado, que le permitiría nombramientos clave en el Consejo General del Poder Judicial o el Tribunal Constitucional de la mano de Vox. Recuerda que “las campañas electorales cada vez deciden más”. Se proyecta una participación histórica el 29 de noviembre.

A falta de nuevos sondeos, también de que se calmen los ánimos y se vuelva al plano general, sí puede afirmarse que lo que sabíamos antes de Urda ya no sirve. Minutos antes de que el miércoles saltaran las alertas, Sánchez compartió su entrevista en el poscast Keep it cutre, buscando el voto joven. Minutos antes de que el miércoles saltaran las alertas, flotaba algo parecido a la euforia en la izquierda, aunque siguieran sin salir las cuentas. Minutos antes de que el miércoles saltaran las alertas, se sacaba punta a lapsus o se hablaba de besos, o de bailes, o de vídeos con IA o de Javier Milei.

 

Una decisión clave

Con los días, volverá a hacerse de las pensiones, de la ley de nietos, de política migratoria, de vivienda; de todo lo que hay en juego el 29-N, ahora también de cómo devolver a los españoles la tranquilidad al subirse a un tren. Sánchez debe decidir si lo hace con Puente, al que sí ha perdido como ariete de la campaña, como ya perdió a José Luis Rodríguez Zapatero, a este por Plus Ultra, pero sobre todo por las joyas. Queda Iván Redondo, exjefe de Gabinete de Sánchez, omnipresente en redes, prensa, radio y televisión desde que el presidente llamó a las urnas, para instalar la idea de que el 29-N era cosa de “diez escaños y un penalti”.

 

Pero Redondo no se ha pronunciado desde el martes. Paradójicamente, su último apunte en X se hace eco de una entrevista a Michavila en COPE, donde el fundador de GAD3 desarrolló su pronóstico. Este era que la izquierda se había reactivado y que el PSOE podía ser primera fuerza. Hoy es papel mojado. Vuelta a empezar, pero en un escenario distinto, quizá con menos actores. Sánchez ha de valorar si Puente, a quien se ha llegado a situar como sucesor, suma o resta. Si el golpe por el accidente lo cargará el ministro -con su salida- o lo harán las espaldas del presidente y con él todo el partido lo que resta de campaña, mitin a mitin, debate a debate, voto a voto. El martes se dirime.

DEJANOS TU COMENTARIO

Top Semanal

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

LOCALES

NACIONALES

INTERNACIONES

DEPORTES

SOCIEDAD

FARÁNDULA