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El caso Lyhanna: el escándalo judicial detrás del asesinato de la nena de 11 años que conmociona a Francia

El cuerpo de la menor fue encontrado el 4 de junio en una granja abandonada, luego de seis días de intensa búsqueda. El principal sospechoso tenía un alarmante historial de denuncias por abuso que las fiscalías nunca tramitaron a tiempo.

Lunes 15 de Junio de 2026

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09:03 | Lunes 15 de Junio de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

Durante casi una semana, la desaparición de Lyhanna Rameau Bernard fue un misterio que mantuvo en vilo a toda la comunidad de Fleurance, una pequeña localidad ubicada en el sur de Francia. La nena, de tan solo 11 años, había sido vista por última vez el 29 de mayo a la salida de su escuela.

Tras el hallazgo de su cuerpo en una granja abandonada y la confirmación de la identidad del principal sospechoso, se reabrió un profundo debate en el país. El caso dio lugar a una investigación penal y a un escándalo político y judicial que expuso graves fallos en el sistema de protección de menores.

 

El detenido es Jérôme Barella, de 41 años, un hombre conocido por la familia de la víctima. Sin embargo, la indignación colectiva estalló al revelarse que el sospechoso estaba libre a pesar de acumular un alarmante historial de denuncias por agresiones sexuales y abusos a menores que la Justicia no investigó a tiempo.

Seis días de búsqueda y un final atroz

Todo comenzó en la tarde del viernes 29 de mayo en Fleurance, una tranquila localidad de unos 6000 habitantes en el departamento de Gers, a 60 kilómetros de Toulouse.

A la salida del colegio, Jérôme Barella esperó a Lyhanna a bordo de su auto. La nena lo conocía y confiaba en él, ya que era el padre de dos compañeros y amigos de ella.

Lyhanna tenía 11 años cuando fue asesinada. (Foto: France Info)
Lyhanna tenía 11 años cuando fue asesinada. (Foto: France Info)

Incluso, semanas atrás, Lyhanna había sido invitada a una pijamada en la casa de Barella, donde le había cocinado especialmente para ella. La mamá de la menor, Charly Rameau, ya le había pedido a su hija que se alejara de él luego de enterarse que el hombre solía esperarla a la salida escolar para llevarle meriendas.

Ese viernes, al notar que la nena no volvía a su casa, la familia radicó la denuncia y las fuerzas de seguridad activaron una alerta de desaparición. Horas más tarde, agentes de Gendarmería Nacional detuvieron a Barrella.

En su primera declaración, el sospechoso manifestó varias contradicciones en su relato, aunque intentó plantear una coartada: aseguró haber dejado a la menor esa misma tarde en la puerta de la pileta municipal.

Este falso testimonio desvió los esfuerzos iniciales y dio inicio a un megaoperativo desesperado. Durante seis días, decenas de gendarmes, unidades de buzos tácticos y patrullas vecinales rastrillaron bosques y estanques cercanos a la piscina en Fleurance.

En la búsqueda de Lyhanna, participaron unidades de buzos táctivos. (Foto: AFP)
En la búsqueda de Lyhanna, participaron unidades de buzos táctivos. (Foto: AFP)

El fatal desenlace se dio a conocer el 4 de junio. Tras seguir nuevas pistas vinculadas al imputado, los investigadores localizaron el cuerpo de la nena oculto dentro de un silo de grano ubicado en una granja abandonada en Puycasquier, a unos 15 kilómetros del colegio de Lyhanna. Se trataba de un predio rural donde Barella había trabajado en el pasado.

El cuerpo tenía prendas similares a las que llevaba puesta la menor, lo cual alimentó las peores sospechas. Al día siguiente, el resultado de las pruebas de ADN ratificó que se trataba de Lyhanna.

La cronología de la impunidad

La reconstrucción del historial delictivo de Barella y el fatal desenlace del caso de Lyahnna exponen una cadena de negligencias que comenzó a gestarse hace casi una década.

La primera alarma oficial fue en 2017, cuando la madre de una adolescente de 17 años denunció a Jérôme por mantener una relación con su hija. A pesar de la gravedad de la acusación, la causa fue archivada definitivamente al año siguiente por la fiscalía, que consideró que el vínculo era consentido, según consignaba la legislación de aquel entonces.

Tres años después, en 2021, el sospechoso volivó a quedar en el centro de las sospechas al ser despedido de su empleo como conserje en el colegio Maréchal-Lannes de Gers, luego de que las autoridades escolares detectaran “comportamientos inapropiados” con una alumna. Si bien el centro educativo notificó el hecho, la Fiscalía de Auch no inició ningún tipo de procedimiento judicial.

Jérôme Barella, de 41 años, es el principal acusado por el asesinato de Lyhanna. (Foto: Linfo)
Jérôme Barella, de 41 años, es el principal acusado por el asesinato de Lyhanna. (Foto: Linfo)

La impunidad continuó en 2022, cuando se presentó una nueva denuncia en el norte de Francia que lo acusaba directamente de violar a una nena de 7 años. Sin embargo, a causa de demoras burocráticas, el expediente tardó dos años en ser transferido de jurisdicción y terminó archivado por una supuesta falta de pruebas.

El punto más crítico de la inacción judicial se alcanzó en agosto de 2025, cuando la madre de una nena de 10 años se presentó como querellante en una causa que investigaba a Barella por violaciones reiteradas cometidas entre 2024 y 2025. La causa quedó “atrapada” nuevamente en retrasos administrativos al ser transferida de la Fiscalía de Toulouse a la de Auch.

Durante nueve meses de espera, ante los insistentes reclamos de la madre para que avanzara la causa, la policía llegó a amenazarla con denunciarla por acoso, según informaron medios locales. De esta manera, el sospechoso jamás fue citado a declarar.

Incluso, dos días antes de la desaparición de Lyhanna, el padre de otra menor presentó una nueva denuncia por violación contra Jérôme Barella.

El escándalo judicial

En los últimos días, la conmoción social por el asesinato de la nena de 11 años se trasladó a las calles de toda Francia. El domingo pasado, una multitudinaria “marcha blanca” de más de cientos de personas recorrió Fleurance para pedir justicia y acompañar a los padres de la menor, quienes le dedicaron un último mensaje: “Lyhanna, perdón por lo que viviste”.

Al día siguiente, las manifestaciones se replicaron frente al Ministerio de Justicia en París y en más de 150 puntos del país bajo la consigna “Justicia cómplice”.

Las manifestaciones en Francia para pedir justicia por el caso Lyhanna. (Foto: Reuters/Gonzalo Fuentes)
Las manifestaciones en Francia para pedir justicia por el caso Lyhanna. (Foto: Reuters/Gonzalo Fuentes)

En medio del escándalo, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ordenó una auditoría interna y le exigió a los fiscales revisar de urgencia unas 70.000 denuncias de abusos a menores antes del 14 de julio.

A su vez, el primer ministro, Sébastien Lecornu, propuso reformar el Código Penal para introducir la cadena perpetua para los violadores en serie, superando el tope actual de 20 años de prisión.

Por su parte, los sindicatos de magistrados y fiscales rechazaron ser los únicos responsables de la tragedia y apuntaron a un “colapso estructural”. Según denunciaron, Francia cuenta con apenas tres fiscales por cada 100.000 habitantes -muy por debajo de la media europea de 12-, carece de secretarios judiciales y destina la mayor parte de su presupuesto al sistema penitenciario y no a las tareas de investigación.

La causa por el asesinato de la nena de 11 años avanza bajo secreto de sumario, rodeada de interrogantes sobre los errores judiciales, mientras las calles de todo el país exigen una reforma penal inmediata.

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