El pediatra y toxicólogo Roberto Rodrigo Moreira explicó cómo se transmite la bacteria que provoca el SUH y brindó recomendaciones para prevenir esta enfermedad, especialmente en niños menores de cinco años.
19:06 | Viernes 21 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fenix, Moreira explicó que el síndrome urémico hemolítico (SUH) es una infección provocada principalmente por una bacteria denominada Escherichia coli, que produce una toxina capaz de generar graves daños en el organismo. La enfermedad afecta principalmente a la sangre y los riñones, pudiendo provocar una anemia severa, disminución de las plaquetas e insuficiencia renal aguda.
El especialista señaló que la carne picada es uno de los principales alimentos asociados a la transmisión de la bacteria, aunque aclaró que no es la única fuente de contagio. También puede encontrarse en frutas y verduras contaminadas y en agua que no sea potable. Por eso, recomendó extremar las medidas de higiene durante la preparación de los alimentos y evitar la contaminación cruzada, como utilizar los mismos utensilios para manipular carne cruda y posteriormente verduras u otros alimentos.
Moreira también advirtió sobre los riesgos vinculados al consumo de alimentos adquiridos en puestos ambulantes, donde es fundamental verificar las condiciones de conservación, manipulación y mantenimiento de la cadena de frío. En este sentido, recomendó tener especial cuidado con las comidas preparadas fuera del hogar.
Uno de los principales grupos de riesgo son los niños pequeños. El médico remarcó que la enfermedad puede evolucionar de manera especialmente grave en menores de cinco años y dejó una recomendación concreta para las familias: “Los menores de 5 años no deberían consumir carne picada”.
Finalmente, el especialista destacó que la prevención requiere medidas sencillas pero fundamentales: lavarse correctamente las manos, utilizar utensilios limpios, separar los alimentos crudos de los cocidos, garantizar una correcta cocción de la carne y consumir agua segura. Estas acciones permiten reducir significativamente el riesgo de una infección que puede comprometer seriamente la salud de los niños.