En diálogo con Fénix, el abogado y exsecretario de Seguridad de Pinamar se refirió a la preocupación por la circulación de cuatriciclos y camionetas en la zona de médanos conocida como La Frontera, y sostuvo que se necesita una intervención sostenida
10:38 | Jueves 15 de Enero de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
El abogado Lucas Ventoso, exsecretario de Seguridad de Pinamar, explicó que el distrito “tiene una extensión de casi veinticinco kilómetros de playa” y que en los últimos kilómetros se encuentra “médano virgen, de pura naturaleza”. En ese marco, remarcó un punto central para entender la problemática: “Toda esa zona de médanos es una zona privada”.
Según señaló, esa condición genera una situación particular porque “no hay normas de tránsito” como las que rigen en calles o rutas, y por lo tanto “no aplican las normas de tránsito allí”. Ventoso indicó que, durante enero, por la afluencia turística, se registra una circulación masiva en playa y médanos, con “entre diez y quince mil vehículos por día”, entre quienes van a pasar el día y quienes ingresan con fines recreativos en los médanos.
En relación a los hechos que se viralizan cada temporada, diferenció las situaciones vinculadas a paseos y accidentes por imprudencia de las carreras ilegales. “Hay dos situaciones que hay que diferenciar”, expresó, y advirtió que quienes realizan pruebas de velocidad o destreza en ese sector cometen un delito: “Las picadas clandestinas, es lisa y llanamente la comisión de un ilícito, de un delito”. En esa línea, afirmó que se trata de conductas que “debe reprimir el fiscal y debe intervenir la policía”.
Ventoso también subrayó la falta de medidas de protección como un factor de riesgo constante. “Casi nadie tiene medidas de precaución, porque nadie va con casco, nadie va con una medida de seguridad”, dijo, al describir cómo se circula en un terreno que, por su topografía, puede generar choques frontales en sectores donde “no se ven, porque tienen el médano en el medio”.
Sobre las posibilidades de prevención, recordó que se intentó marcar sectores con señalización, aunque aclaró que no es viable un cierre total de la zona. “Se marca, y se clavaron carteles indicando la zona habilitada y la zona no habilitada. El que pasaba a la zona privada lo hacía a su riesgo”, manifestó.
Al referirse a los elementos de visibilidad que suelen recomendarse para circular en médanos, explicó que el banderín “tiene por objeto poder ver el vehículo cuando está del otro lado de la duna”, aunque precisó que se trata de una práctica de prevención y no de una regla de tránsito en ese lugar: “No está regulado en el código de tránsito”.
Finalmente, insistió en que, para desalentar las conductas peligrosas, debe existir una respuesta sostenida y ejemplificadora. “La única forma es ir a secuestrar camionetas”, aseguró, y planteó que el control debe mantenerse en el tiempo para que las sanciones tengan un efecto real y reduzcan los riesgos en un sector donde, cada verano, se repiten episodios de alta peligrosidad.