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Las altas temperaturas sorprendieron a miles de neoyorquinos que disfrutaban del parque, mientras expertos advierten sobre la importancia de tomar precauciones ante una ola de calor que podría extenderse durante la semana
Lunes 13 de Abril de 2026
19:10 | Lunes 13 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Nueva York afrontará esta semana una ola de calor primaveral sin precedentes, con temperaturas máximas que podrían alcanzar 32 ℃ a partir del miércoles, según el Servicio Meteorológico Nacional.
Este ascenso térmico pone en riesgo el récord vigente de Central Park para un 15 de abril, que data de 1941 con 87 ℉ (30,5 ℃).
El abrupto cambio climático se produce tras recientes alertas de heladas que afectaron a la región, lo que subraya la volatilidad del clima en la ciudad durante la primavera.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó el fenómeno como un episodio de “temperaturas inusualmente cálidas” y advirtió que los registros estarán al menos 11 ℃ por encima del promedio para mediados de abril, una anomalía que podría impactar en la vida diaria de millones de neoyorquinos.
El aumento de temperatura comenzó a evidenciarse el lunes, cuando los termómetros se acercaron a los 27 ℃ en varias zonas de la ciudad.
Según los pronósticos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y el portal especializado AccuWeather, las temperaturas elevadas persistirán durante la semana, acompañadas de condiciones de humedad y la posibilidad de tormentas aisladas por la tarde.
La llegada de aire cálido y húmedo procedente del sur propiciará estas tormentas, sobre todo martes y miércoles, fenómeno que suele intensificarse en los meses cálidos.
La combinación de calor y humedad aumentará la sensación térmica, haciendo que la temperatura percibida sea aún mayor.
El Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York emitió recomendaciones para la población ante el riesgo de golpe de calor y deshidratación, especialmente en grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Las autoridades aconsejan evitar la exposición prolongada al sol, mantenerse hidratado y no realizar actividades físicas intensas en las horas centrales del día.
Además, se instó a prestar especial atención a personas en situación de calle y a quienes no tienen acceso a sistemas de refrigeración.
Las olas de calor en primavera, aunque no son inéditas en Nueva York, presentan riesgos adicionales debido a la falta de adaptación de la infraestructura urbana y de los habitantes tras un invierno reciente.
Los servicios de emergencia han preparado protocolos especiales para atender casos de descompensación térmica y han advertido sobre la posibilidad de cortes de energía eléctrica si el consumo de aire acondicionado se dispara en la ciudad.
El clima de Nueva York es conocido por su alta variabilidad durante la primavera, con jornadas que pueden pasar de heladas nocturnas a temperaturas propias del verano en apenas días.
Este año, la transición ha sido especialmente abrupta: la semana anterior, la ciudad se encontraba bajo alertas de frío, mientras que ahora enfrenta uno de los episodios de calor más intensos registrados en abril.
El récord histórico para un 15 de abril en Central Park se estableció en 1941 con 87 ℉ (30,5 ℃). Si se alcanza o supera la marca prevista de 32 ℃, no solo se rompería el registro, sino que 2024 se consolidaría como uno de los años con mayor variabilidad térmica en la historia reciente de la ciudad.
Los meteorólogos señalan que este tipo de fenómenos se han vuelto más frecuentes en las últimas décadas, en parte por las alteraciones asociadas al cambio climático global.
Las elevadas temperaturas previstas ya han provocado ajustes en la programación de eventos al aire libre, actividades escolares y rutinas laborales.
Los distritos escolares han informado que mantendrán ventilación adicional en las aulas y limitarán las actividades físicas durante las horas más calurosas.
Empresas y organismos públicos han pedido a sus empleados adaptar horarios y evitar desplazamientos innecesarios durante los picos de calor.
El sistema de transporte público de Nueva York también se prepara para afrontar el aumento en la demanda de aire acondicionado en estaciones y vagones.
La Metropolitan Transportation Authority (MTA) anunció inspecciones preventivas de los sistemas de refrigeración y la habilitación de espacios de sombra en las principales terminales.
La ola de calor confirma que el clima primaveral en Nueva York puede oscilar en cuestión de jornadas, pasando de heladas a registros propios del verano.
Las autoridades mantienen la vigilancia y actualizan las recomendaciones para la población a medida que evoluciona el fenómeno, atentos al impacto en la salud pública y la infraestructura urbana.
Riesgos para la salud y recomendaciones de las autoridades

Variabilidad climática y antecedentes históricos
Impacto urbano y en actividades cotidianas

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