Mientras Paradizo relataba esos momentos descritos en la carta, la emoción comenzó a hacerse evidente en el estudio. Sergio Lapegüe, conductor del ciclo, no pudo ocultar las lágrimas: “Fijate lo que cuenta: esperaba tu palabra antes de cada partido y vos no llamabas. El tipo salía a jugar igual y la rompía. Perdonenme, pero a mí me emocionan todas estas cosas de los padres ”.
“Lo que habrá sido salir a la cancha sabiendo que el padre estaba mal. Después alguien dijo algo tan tremendo, imaginénse lo que habrá sido para Leo”, siguió su relato.
La escena reflejó el impacto que tuvo la muerte del papá del capitán argentino, una figura que trascendió ampliamente el ámbito familiar y deportivo por el lugar que ocupó detrás de la historia de uno de los futbolistas más importantes de todos los tiempos.