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El Gobierno acelera el diálogo con el PRO y busca avanzar en los acuerdos electorales para 2027

Para la Casa Rosada, la suspensión de las PASO es la principal prioridad legislativa. Se mantendrán los mismos interlocutores que en el encuentro pasado: Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem recibirán a Cristian Ritondo y de Andreis

Sábado 22 de Agosto de 2026

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18:05 | Sábado 22 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma

El Gobierno prepara una nueva reunión con el PRO para después de la sesión que la Cámara de Diputados realizará la próxima semana y apunta, en principio, al jueves. El temario todavía no está cerrado, pero en la Casa Rosada anticipan que la conversación volverá a combinar la coordinación parlamentaria con las negociaciones electorales para 2027.
 
En Balcarce 50 descartan por ahora ampliar la mesa de negociación, que integran Diego Santilli, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem por el oficialismo, y Cristian Ritondo y Fernando de Andreis por el PRO. No prevén incorporar a un representante del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, ni a enviados de gobernadores como Ignacio Torres. “Cada cosa corre por su vía”, expresan en Nación.
 
La intención es que la mesa nacional funcione como una instancia de coordinación entre La Libertad Avanza y la conducción del PRO, mientras las conversaciones específicas con gobernadores y referentes distritales avancen por canales separados. El Gobierno espera además utilizar el próximo encuentro para revisar el resultado de la sesión de Diputados y ordenar los proyectos sobre los que necesitará apoyo macrista en las próximas semanas.
 
La aceleración responde también a una definición de Karina Milei, que no quiere postergar hasta febrero los principales acuerdos electorales. En la Casa Rosada aseguran que la secretaria general pretende alcanzar durante los próximos meses entendimientos políticos básicos, aunque inicialmente sean de palabra, para comenzar 2027 con buena parte del mapa de alianzas encaminado.
 
Ese apuro convive con la decisión de seguir fortaleciendo territorialmente a La Libertad Avanza antes de cerrar los acuerdos. En el Ejecutivo reconocen que las recorridas de funcionarios y dirigentes por las provincias y la Ciudad forman parte de una estrategia de presión. “Tensamos para negociar. Hay que mostrar fuerza”, explican en Nación sobre el despliegue que el partido profundizó durante las últimas semanas.
 
Uno de los principales focos está puesto en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires. En Balcarce 50 descuentan que, si finalmente hay un entendimiento con el PRO, ambos distritos deberán responder a una lógica común. “No hay forma de que juegues distinto en los distritos”, sostienen cerca de las negociaciones.
 
En territorio bonaerense, Diego Santilli es el nombre que impulsa el oficialismo para disputar la gobernación. La Casa Rosada trabaja sobre la posibilidad de conformar una coalición amplia con sectores del PRO y otros aliados y considera que allí la negociación está más ordenada porque existe un candidato con proyección definida y respaldo dentro de ambos espacios.
 
 
 
La discusión porteña aparece más abierta. Un sector del oficialismo propone que Pilar Ramírez acompañe a Jorge Macri como candidata a vicejefa de Gobierno dentro de una eventual fórmula conjunta. Otros referentes libertarios rechazan dar esa opción por cerrada y aseguran que todavía no existe ninguna definición. “Eso es lo que quiere Wasserman”, expresan en uno de los sectores que relativiza esa alternativa.
 
La diferencia, explican en Nación, no pasa tanto por la posibilidad de alcanzar un acuerdo en CABA como por la forma de encauzarlo. La Casa Rosada no quiere que la discusión porteña modifique la composición de la mesa nacional con el PRO y prefiere que la negociación con Jorge Macri avance por una vía paralela, de la misma manera que las conversaciones con los gobernadores amarillos.
 
La estrategia oficial convive con las diferencias internas que mantiene el PRO sobre una alianza con Milei. Hernán Lacunza continúa con su precandidatura presidencial y el sector partidario que impulsa una oferta propia sostiene que la reapertura del diálogo no obliga a confluir electoralmente con LLA. Mauricio Macri, además, transmitió a ese grupo que no hay apuro para resolver la estrategia de 2027 y alentó a Lacunza a continuar con su armado.
 
Ese escenario vuelve especialmente relevante para el Gobierno la discusión sobre la suspensión de las PASO. Es el proyecto electoral que más interés tiene la Casa Rosada en encauzar en el Senado y uno de los puntos en los que el PRO mantiene posiciones divididas. En el Ejecutivo pretenden que las conversaciones políticas ayuden a acercar posiciones antes de llevar la iniciativa al recinto.
 
 
La Cámara Alta concentra además otros expedientes que requieren acuerdos con aliados, entre ellos el Súper RIGI y los cambios en Zonas Frías, además de la agenda de designaciones judiciales. A ese esquema podrían sumarse luego la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central e Inocencia Fiscal si Diputados les da media sanción. La Casa Rosada, sin embargo, coloca a las PASO por encima del resto en términos de estrategia electoral.
 
 
Por eso, la sesión de Diputados funcionará también como una primera prueba de la coordinación con el PRO desde la creación de la mesa conjunta. El oficialismo pretende aprobar la reforma del Banco Central e Inocencia Fiscal y espera que el macrismo vuelva a acompañar buena parte de la agenda económica. Después de esa votación, buscará trasladar la discusión hacia los proyectos pendientes en el Senado.
 
La negociación tiene así dos planos que la conducción libertaria busca hacer converger: conseguir respaldo parlamentario durante los próximos meses y ordenar las condiciones electorales para 2027. En el Gobierno quieren que un eventual entendimiento nacional con Mauricio Macri tenga traducción en los principales distritos y, al mismo tiempo, que los acuerdos provinciales ayuden a construir mayorías más previsibles en el Congreso.
 
La próxima reunión será otro paso dentro de ese esquema. La fecha tentativa es el jueves, el Gobierno no prevé modificar los integrantes de la mesa y Karina Milei pretende evitar que las principales definiciones se acumulen sobre el comienzo del año electoral. La prioridad inmediata será sostener la coordinación legislativa y empezar a fijar las bases de los acuerdos territoriales, con la suspensión de las PASO como uno de los puntos centrales de la negociación.

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