La integrante de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela falleció tras luchar contra la fibrosis quística. Su madre denunció graves falencias en la atención médica durante la internación.
18:05 | Sábado 22 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
Romina Rivera Cruz, la talentosa violinista de solo 9 años que formaba parte de la Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela, murió el domingo tras permanecer internada durante diez días.
La niña, que padecía fibrosis quística, había alcanzado notoriedad internacional en octubre de 2025, cuando viajó a Roma y se presentó en el Vaticano ante el Papa León XIV como parte de una delegación de 160 niños venezolanos.
La noticia de su muerte fue confirmada por el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, conocido como El Sistema, que la despidió con un mensaje emotivo: “Recordaremos siempre tu sonrisa, tu amor por el arte y tu brillante talento. Es muy duro perder a uno de los nuestros”.
Durante su visita a Italia, Romina participó en el concierto Santos y Música para Todos, donde interpretó un solo de violín en el célebre Danzón n.º 2 del compositor mexicano Arturo Márquez. El viaje se realizó en el marco de la canonización de los venezolanos Carmen Rendiles y José Gregorio Hernández.
El recuerdo de su entorno y el impacto de su partida
La directora regional de El Sistema en Portuguesa, Raquel Castillo, recordó a Romina como una estudiante “muy disciplinada, estudiosa, talentosa y feliz”.
El colegio Nuestra Señora del Pilar, donde cursaba quinto grado, también expresó su pesar: “Descansa en paz, dulce Romina. Tu luz y recuerdo permanecerán siempre en las aulas y en el corazón de quienes te conocieron”.
Juan Beneditto, su profesor de Lenguaje Musical, contó que Romina era consciente de su enfermedad desde muy pequeña. “Cuando ella tenía seis años, sostuvo una conversación profunda conmigo, inusual para una niña. Sabía que podía morir en cualquier momento, por eso vivía el hoy”, recordó.
A pesar de la fibrosis quística, una enfermedad genética y crónica que afecta principalmente a los pulmones y al sistema digestivo, Romina mantuvo su pasión por la música y llegó a integrar una de las principales formaciones infantiles de El Sistema.
La denuncia de la madre por la atención médica recibida
En medio del dolor, la madre de Romina, Claribeth Cruz, compartió un mensaje en redes sociales donde relató los días previos al fallecimiento de su hija.
Según explicó, Romina padecía fibrosis quística, pero su muerte se produjo por “falta de conocimiento médico” durante la internación. Denunció que los profesionales que la atendieron desconocían la patología y no permitieron el contacto con su neumóloga de cabecera.
Claribeth sostuvo que “la falta de conocimiento del personal médico apagó la luz de mi hija, la oportunidad y el sueño que ella tenía”. Además, cuestionó las condiciones del hospital y aseguró que Romina fue sometida a múltiples estudios y exámenes que terminaron por descompensarla.
“Mi hija pasó a ser estudio práctico de cada uno de los médicos que estaban ahí, estudiantes o no, de guardia”, lamentó.
La madre fue aún más dura al referirse al personal médico: “Mi hija pasó a ser estudio y práctica de cada uno de esos médicos que estaban ahí, estudiantes o no, que estaban de guardia”.
Claribeth Cruz decidió hacer pública su experiencia no solo por lo ocurrido con Romina, sino pensando en otros niños que podrían atravesar situaciones similares.
“Sé que con esto no voy a recuperar a mi hija, pero también que así como ella padeció estos 10 días en el hospital, muchos niños también lo deben de haber pasado o quizás lo pasan”, expresó.