La doctora Carla Páez explicó la relación entre genética, alimentación y hábitos de vida, y aseguró que la enfermedad puede prevenirse y controlarse para llevar una vida saludable.
19:07 | Lunes 24 de Agosto de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
La diabetes es una enfermedad cada vez más frecuente y sus estadísticas continúan en ascenso, en paralelo con el aumento de los casos de sobrepeso y obesidad. La doctora Carla Páez, especialista en diabetes y endocrinología, explicó los principales factores de riesgo y destacó la importancia de la prevención.
En diálogo con la multiplataforma, la especialista señaló que también aumentaron los diagnósticos de prediabetes, por lo que recomendó prestar especial atención a los antecedentes familiares y a los hábitos cotidianos.
¿La diabetes se hereda?
Páez explicó que existe una predisposición genética que puede aumentar las posibilidades de desarrollar la enfermedad. Según indicó, cuando uno de los progenitores tiene diabetes, se estima que una persona puede tener hasta un 50% de probabilidades de desarrollarla, mientras que cuando ambos padres son diabéticos, el riesgo puede alcanzar aproximadamente el 70%.
Sin embargo, remarcó que tener antecedentes familiares no significa que necesariamente se vaya a desarrollar diabetes.
“Lo importante de todo esto es que la diabetes se puede evitar, se puede prevenir su desarrollo”, sostuvo.
Para reducir el riesgo recomendó mantener hábitos saludables, respetar las comidas, incorporar vegetales y frutas, realizar actividad física, beber suficiente agua y procurar un buen descanso nocturno.
La alimentación no tiene por qué ser costosa
La especialista también derribó uno de los mitos más frecuentes: que una alimentación adecuada para una persona con diabetes necesariamente es más cara.
Explicó que los pacientes pueden adaptar su alimentación a los productos disponibles dentro de la economía familiar, siempre respetando las cantidades y combinaciones recomendadas por los profesionales.
Además, aclaró que las personas con diabetes pueden consumir alimentos como fideos, arroz, ajo y pan, aunque deben prestar atención a las porciones, la frecuencia y el tipo de alimento elegido.
En el caso del pan, recomendó evitar especialmente aquellas variedades con mayor contenido de grasa.
Puede aparecer a cualquier edad
Páez explicó que la diabetes puede desarrollarse en diferentes etapas de la vida, desde la infancia hasta la adultez y la vejez.
En ese sentido, mencionó los distintos tipos de diabetes, entre ellos la tipo 1, la gestacional y la tipo 2, esta última fuertemente relacionada con el sobrepeso, la obesidad, el sedentarismo y determinados hábitos alimentarios.
Por eso, sostuvo que los controles médicos son importantes tanto para quienes tienen antecedentes familiares como para quienes presentan factores de riesgo.
El impacto de las emociones
Consultada sobre la relación entre los enojos y la diabetes, la especialista explicó que las emociones también pueden tener un impacto sobre los niveles de glucosa.
“El estrés emocional es un factor que está descripto como desencadenante para el desarrollo de diabetes en una persona que está genéticamente predispuesta”, explicó.
También señaló que el estrés puede tener consecuencias sobre otras enfermedades crónicas, como la hipertensión arterial.
Diabetes no significa perder calidad de vida
Finalmente, Páez llevó tranquilidad a quienes reciben un diagnóstico de diabetes y descartó que la enfermedad implique necesariamente complicaciones graves o una reducción de la expectativa de vida.
“Una persona con diabetes puede tener una vida absolutamente saludable, feliz”, afirmó.
La especialista destacó que el tratamiento debe ser personalizado, ya que no todas las personas necesitan las mismas estrategias terapéuticas. El objetivo es mantener los niveles de glucosa dentro de los valores recomendados y evitar daños en órganos y vasos sanguíneos.
De esta manera, un adecuado seguimiento médico permite reducir el riesgo de complicaciones que pueden afectar la visión, los riñones o las arterias de las piernas, además de prevenir el denominado pie diabético y preservar una buena calidad de vida.