El diputado nacional advirtió que la normativa impulsada por el Gobierno está siendo cuestionada en la Justicia y cuestionó la presión impositiva como uno de los principales obstáculos para generar empleo.
21:22 | Jueves 30 de Abril de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, el diputado nacional Juan Fernando Brugge volvió a cuestionar la reforma laboral y aseguró que el escenario actual confirma las advertencias que había planteado durante su tratamiento.
“Señalé concretamente que era una mala ley: mal escrita, inconstitucional y alejada del sentido común del derecho laboral argentino”, sostuvo.
En ese marco, remarcó que la normativa derivó en múltiples presentaciones judiciales: “Sabíamos que esto iba a llevar a una judicialización, y eso es lo que está pasando”.
El legislador explicó que la Confederación General del Trabajo presentó una acción colectiva que inicialmente logró frenar parte de la ley: “Se suspendieron 82 artículos mediante una cautelar, pero luego hubo intervenciones judiciales que revirtieron esa situación”.
Para Brugge, el principal problema es la incertidumbre que genera este escenario: “Hoy son los jueces los que van a definir el alcance de la ley. Eso no está bien, porque ni trabajadores ni empresarios saben a qué atenerse”.
En ese sentido, cuestionó algunos aspectos puntuales: “Si un empleador cambia el horario laboral y afecta la vida familiar del trabajador, eso se va a judicializar. La única salida que plantea la ley es que el trabajador se considere despedido, sin ninguna protección adicional”.
Además, consideró que la reforma fue impulsada sin un plan integral: “No se puede modificar el sistema laboral sin tener un modelo económico claro y sin una reforma impositiva previa”.
Sobre este punto, fue contundente al señalar la carga tributaria como uno de los principales problemas del país: “El gran obstáculo hoy es la presión impositiva, sobre todo a nivel nacional”.
Brugge detalló que impuestos como Ganancias, IVA o los derechos de exportación afectan directamente la competitividad: “Somos de los pocos países que exportan tributos, eso nos deja fuera de competencia”.
En esa línea, mencionó un proyecto propio para eliminar retenciones a vehículos exportados: “Propuse eximir por diez años ese 4,5% para mejorar la competitividad de la industria automotriz”.
También comparó la situación con Brasil: “Ellos han sido más inteligentes, redujeron cargas y promovieron la producción, por eso muchas fábricas se fueron allí”.
Finalmente, defendió el rol de la industria nacional, especialmente el sector autopartista: “Genera decenas de miles de empleos directos e indirectos y sigue soportando una fuerte carga impositiva”.
“Hay un contraste muy grande entre lo que se promete con nuevos regímenes y lo que ya produce la industria nacional, que hoy está siendo castigada”, concluyó.