En diálogo con Fénix, el historiador Roberto Rojo analizó los cambios que marcaron el desarrollo riojano y destacó el impacto que tuvieron la universidad pública y la promoción industrial en la identidad moderna de la provincia.
19:09 | Jueves 21 de Mayo de 2026 | La Rioja, Argentina | Fenix Multiplataforma
En diálogo con Fénix, el historiador Roberto Rojo realizó un recorrido por distintos momentos clave de la historia reciente de La Rioja y sostuvo que la provincia atravesó transformaciones profundas que modificaron su perfil económico y social.
Durante la entrevista, Rojo remarcó que uno de los cambios más importantes fue la consolidación de La Rioja como polo universitario, algo que consideró relativamente reciente dentro de la historia provincial.
“Nosotros vivimos en una Rioja universitaria que es atípica. La universidad aparece recién en los años 70 y, en términos históricos, eso es muy poco tiempo”, explicó.
El historiador recordó que la creación de la universidad provincial y su posterior nacionalización ampliaron oportunidades educativas y cambiaron la dinámica social riojana.
“La universidad se convierte en uno de los grandes perfiles modernos de La Rioja”, afirmó.
Otro de los puntos destacados fue el desarrollo industrial impulsado por la Ley de Promoción Industrial, implementada durante la última dictadura militar y luego sostenida por gobiernos posteriores. Según explicó, esa política modificó por completo la economía local.
“Hasta 1983 se radicaron alrededor de 150 fábricas y después esa política tuvo continuidad. Llegamos a tener cerca de 650 industrias en el pico máximo”, señaló.
Rojo sostuvo que esa etapa convirtió a La Rioja en una provincia distinta a su tradición histórica.
“La Rioja tuvo dos perfiles atípicos con respecto a su historia: industrial y universitario”, expresó.
Además recordó que durante los años de mayor auge industrial llegaron trabajadores desde distintos departamentos del interior provincial y también desde otras provincias, generando un fuerte movimiento económico.
Sobre el declive posterior, explicó que la promoción industrial tenía plazos determinados y no logró convertirse en un modelo económico autosustentable.
“La promoción tiene límite. No pudo sostenerse y pasar a ser parte de una normalidad económica permanente”, indicó.
Durante la conversación también hizo referencia al rol de otras provincias en la discusión por los beneficios impositivos y recordó los cuestionamientos históricos desde Mendoza.
“Mendoza fue uno de los principales opositores a la promoción industrial y hubo enfrentamientos políticos muy fuertes”, afirmó.
Asimismo, mencionó que San Luis terminó siendo una de las provincias más beneficiadas tras la ampliación del régimen promocional.
Finalmente, el historiador vinculó ese período de crecimiento con conflictos posteriores como el Riojanazo de 1993, originado en parte por intentos de reducir salarios estatales y modificar estructuras económicas.
“En ese momento se decía que los salarios riojanos eran de los más altos del país y buscaban igualarlos. Ahí aparecen tensiones muy fuertes”, recordó.
Para Rojo, entender esos procesos resulta fundamental para comprender la identidad actual de La Rioja y sus desafíos hacia el futuro.